COMPORTAMIENTO: la respuesta de un organismo vivo a un estímulo exterior. En su sentido habitual: el modo normal de producirse una persona o un animal.
CONCEPTO: definición. Representación intelectual (abstracta) de un objeto. Acto o producto de la concepción intelectual o intelección. Se llama también universal, y, en su sentido objetivo, idea.
CONCRETO: singular e individual. Se opone a abstracto.
CONCIENCIA : Darse cuenta. Lucidez. Dar cuenta de si mismo en relación a al espacio tiempo. En su sentido general, una luz interior por la que vivimos en nuestra mente de forma intencional la realidad de lo que nos rodea, y a nosotros mismos como sujetos de ella.
CONOCER: Proceso, continuo, inacabado e imperfecto por el cual el sujeto capta mentalmente un objeto, logrando una representación.
CONOCIMIENTO: producto del proceso de conocer. CONOCIMIENTO: Facultad o efecto de conocer. A través de él, se capta el mundo que le rodea o su propia realidad.
COSTUMBRE: Puede tomarse como sinónimo de hábito (vid.). En otro sentido más preciso se aplica preferentemente a los hábitos colectivos: costumbres de un pueblo, de una civilización, de la Iglesia,
CREENCIA: Afirmaciones sostenidas por la FE o que es objeto de ella.
EXPERIENCIA: Vivencia personal de una situación repetida. Posee experiencia quien ha conocido una realidad existencial, no sólo teóricamente.
EXPERIENCIA SENSIBLE: captación de lo real a través de las facultades sensitivas de conocimiento (datos de los sentidos)
FACTICO: Condición de existente o de ser "de hecho" (de facto)
FALACIA: Falsedad. sofisma o razonamiento falso presentado con apariencia de verdadero, engañoso por lo tanto.
FIN: Puede tomarse en dos sentidos: como término o acabamiento de algo o como objetivo a que se ordena
FINITO : Lo que tiene fines o límites. Se opone a infinito.
FUNDAMENTO: Causa o razón de ser de algo.
HECHO: Cuanto acontece o sucede en la Naturaleza.
IMAGINACION: Facultad sensible o sentido interno capaz de reproducir sensaciones o percepciones en ausencia de sus estímulos. Conserva, reproduce, combina.
INMANENCIA: Lo que está implicado o permanece dentro de los términos de algo, sin sobrepasarlos. Se opone a trascendencia. Se aplica muy particularmente al conocimiento,
INSTINTO: Fuente de tendencias apetitivas y de movimientos de carácter innato, específico y complejo. Automatismo, respuesta natural.
INTROSPECCION: Método psicológico por el que el sujeto observa y describe sus fenómenos psíquicos como vivencias propias.
METODO: Etimológicamente, "camino hacia". Todo sistema o técnica para la investigación de lo que es o del hacer
NATURALEZA: Término empleado en varios sentidos: 1. La esencia o la sustancia de un ser considerada en cuanto principio u origen de operaciones (en la naturaleza del hombre está crecer, hablar, etc., no está volar); 2. El conjunto de cosas exteriores como opuesto a la interioridad del sujeto; el mundo mismo.
OBSERVACION: Comprobación simple de un hecho. Cuando la observación es provocada se llama EXPERIMENTACION.
OPINION: Término empleado en dos sentidos: Conocimiento o creencia que se expresa sin certeza o garanta de su veracidad. Se opone a episteme, conocimiento cierto,
PERCEPCION: Captación sensible del objeto como tal..
RAZON: Facultad distintiva del hombre (animal racional) que le permite llegar a la esencia o verdad de las cosas a partir de la intelección y por medios discursivos. Puede entenderse como causa. Cómo patrón o medida. Dícese también razón a la prueba o demostración de algo.
RAZONAMIENTO : Toda inferencia o discurso por el que se llega a una conclusión partiendo de datos o premisas conocidas.
SENTIDO COMUN: Facultad o sentido interno que nos permite relacionar las sensaciones procedentes de sentidos diversos y pasadas con presentes hasta constituir el objeto sensible o unidad perceptiva. La forma cotidiana, o culturalmente habitual de observar o de juzgar.
SENSACION: Acto de las facultades sensitivas de conocimiento externo o sentido externo (sensación visual, auditiva, etc). En otro sentido, impresión vaga de algo que acontece o se avecina.
SENSIBLE: Lo que es objeto de la sensibilidad o del conocimiento de los sentidos. Se dividen los sensibles en propios (de un solo sentido) y comunes (de varios, como el movimiento o la figura espacial).
SENTIMENTAL: Lo referente al SENTIMIENTO.
SENTIMIENTO: Sinónimo de EMOCION. Fuente u origen de la vida emocional.
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Cualquier problema implica una dificultad, una barrera u obstáculo que tenemos que resolver.
Problema significa por su origen etimológico, lanzar algo hacia delante, es decir que para resolverlo se lo tiene que poner en cierta perspectiva.
El problema y su presencia nos empuja hacia algún tipo de acción, como actividad tendiente a resolverlo .Por lo que los problemas son motivos para la búsqueda efectiva de soluciones.
¿QUÉ ES UN PROBLEMA FILOSÓFICO?
a. En cuanto al carácter de los problemas filosóficos podemos decir:
El problema tiene una parte intelectual que nos empuja a lo, y una afectiva que es por la cual lo sentimos, nos afecta. Seguramente además la manera de afrontarlo estará marcada por la cultura en que estemos inmersos.
Pero el denominador común de los problemas es una tensión, la presencia de una ignorancia, de alguna manera representa un desafío, algo a solucionar.
Que tienen respuestas complejas, no tienen una única respuesta que lo cierre en forma definitiva.
La forma del problema está vinculado a la situación en que se da , es decir que el problema se inscribe a determinado lugar , momento, cultura . Estas circunstancias se refieren a su contexto histórico.
El problema para ser filosófico debe apuntar a una solución general, trascendiendo su posible origen personal .No puede quedarse en la esfera de lo subjetivo, su resolución debe tender a la universalidad ( no es ya mi problema , sino un problema y su solución que abarcaría a todo hombre en esa situación ).
El problema es por tanto siempre un punto de intersección entre el hombre y el mundo que lo rodea, nunca es simple y siempre se remite a un lugar y a un tiempo. La búsqueda de soluciones inteligentes y su validez dependen también del contexto donde el problema se da .
Otra característica central de los problemas filosóficos es que se debe cumplir en forma racional, crítica, y hasta las últimas consecuencias.
b. 1- significativo para la humanidad, esto quiere decir que no puede ser un problema privado que solo me implique a mi como persona individual, tiene que interesarle a la humanidad en general, ya sea actualmente o haber sido planteado en otro momento histórico.(por ejemplo que haré a fin de año no es un problema filosófico, pero si me pregunto ¿habrá un fin del mundo? si lo es
c. 2- Abstracto y General : lo planteo desde el pensamiento como idea a desarrollar, pero no busco soluciones concretas ni pruebas experimentales, las explicaciones en torno a un problema filosófico son de carácter argumentativo
d. 3- Puede coincidir con problemas científicos, políticos, religiosos, artísticos etc., pero planteados de un modo más amplio que el área en particular, por ejemplo ¿existe el tiempo? es científico y filosófico, ¿qué es arte? es de índole artístico, ¿existe dios? es planteado desde la religión, ¿hay una forma de gobernar ideal?
e. 4- Puede coincidir con las llamadas situaciones Limites
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III ¿Qué es la Ilustración? Emanuel Kant (1724 – 1804)
( Texto de 1784).La ilustración es la liberación del hombre de su autoculpable minoridad. Minoridad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta minoridad es autoculpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude! Esto significa: Ten el valor de servirte de tu propia razón! O, lo que es lo mismo: Atrévete a pensar por ti mismo! He aquí el lema de la ilustración.
La pereza y la cobardía son causa de que una gran parte de los hombres continúe a gusto en su estado de pupilo (minoridad) a pesar de que hace tiempo la Naturaleza los liberó de ajena tutela; también lo son de que se haga tan fácil para otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo no estar emancipado! Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un director espiritual que me auxilia espiritualmente, un médico que me prescribe las dietas, etc, etc., así que no necesito molestarme. Si puedo pagar no me hace falta pensar: ya habrá otros que tomen a su cargo, en mi nombre, tan fastidiosa tarea. Los tutores, que tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien que la gran mayoría de los humanos considere el paso de la emancipación, además de muy difícil, en extremo peligroso (…)
Es, pues, difícil para cada hombre en particular lograr salir de esa minoridad, convertida casi en segunda naturaleza. Le ha cobrado afición y se siente realmente incapaz de servirse de su propia razón, porque nunca se le permitió intentar la aventura. Principios y fórmulas, instrumentos mecánicos de un uso, o más bien abuso, racional de sus dotes racionales, hacen las veces de ligaduras que le sujetan a ese estado. Quien se desprendiera de ellas apenas si se atrevería a dar un salto inseguro para salvar una pequeña zanja, pues no está acostumbrado a los movimientos libres. Por esta razón, pocos son los que con propio esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa minoridad y proseguir, sin embargo, con paso firme (…)
Mediante una revolución acaso se logre derrotar el despotismo personal y acabar con la opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdadera reforma de la manera de pensar, sino que, nuevos prejuicios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran tropel.
Para esta ilustración no se requiere más que una cosa: libertad; y la más inocente entre todas las que llevan ese nombre, a saber: libertad de hacer uso público de su razón íntegramente.
Pero oigo exclamar por todas partes: ¡Nada de razones! El oficial dice ¡no razones y haz la instrucción! El funcionario de Hacienda: ¡nada de razones, a pagar! El sacerdote: ¡no razones y cree! El monarca puede decir: razonen todo lo que quieran sobre lo que quieran, pero obedezcan!
Aquí nos encontramos por doquier con una limitación de la libertad. Pero ¿qué limitación es obstáculo a la ilustración? ¿Y cuál, por el contrario, estímulo?
Contesto: el uso público de su razón le debe estar permitido a todo el mundo y esto es lo único que puede traer ilustración a los humanos: su uso privado se podrá limitar a menudo ceñidamente, sin que por ello se retrase en gran medida la marcha de la ilustración. Entiendo por uso público aquel que, en calidad de maestro, se puede hacer de la propia razón ante el gran público del mundo de lectores. Por uso privado entiendo el que ese mismo personaje puede hacer en calidad de funcionario ( . . . )
Un ejemplo puede ser que el ciudadano no se puede negar a contribuir con los impuestos que le corresponden; y hasta una crítica indiscreta de esos impuestos, cuando tiene que pagarlos, puede ser castigada por escandalosa (pues podría provocar la resistencia general). Pero ese mismo ciudadano actúa sin perjuicio de su deber de ciudadano si, en calidad de experto, expresa públicamente su pensamiento sobre la inadecuación o injusticia de los impuestos. Nada hay en esto que pueda pesar sobre su conciencia. El ciudadano, como fiel pagador de los impuestos, está haciendo un uso privado de su libertad. Pero en calidad de conocedor experto del rubro impositivo, si se dedica a explicarlo y hasta a criticarlo, ahí aparece como haciendo un uso público de su libertad.( . . . )
Una generación humana no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos, depurarlos del error y avanzar en su ilustración. Constituiría esto un crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica precisamente en este progreso.( . . . )
Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivimos en una época ilustrada? La respuesta será: no, pero sí en una época de ilustración. Falta todavía mucho para que, tal como están las cosas y considerados los hombres en conjunto, se hallen en situación de asumir todo el provecho de su propia razón.
Filósofo griego, nacido en Atenas,
hijo de Sofronisco, escultor, y de Fenáreta, de oficio partera . Parece que
ejerció por un tiempo el mismo oficio que su padre, y que fue discípulo de
Anaxágoras. En un momento indeterminado de su vida cambia su interés inicial
por las teorías sobre la naturaleza, en la que, al parecer, no ve principio de
finalidad alguna, por el interés por un conocimiento de sí mismo y del hombre
en general.
Forma, como hacían los sofista en
su misma época, un grupo de discípulos y amigos, entre los cuales destacan
Platón, Alcibíades, Jenofonte, Antístenes, Critias, Critón, Aristipo y Fedón,
entre otros. Tras una vida entregada a interpelar a sus conciudadanos,
obedeciendo su voz interior, y a instarles, según Platón, a que fueran «mejores
y más sabios», restablecida ya la democracia ateniense, es llevado a juicio
doblemente acusado de ser sofista (ver cita), impío y corruptor de los jóvenes,
por Anito, en nombre de los artesanos y políticos, por Meleto, en el de los
poetas, y por Licón en el de los oradores. Condenado por el tribunal popular a
beber la cicuta y tras rechazar los planes de huida que le ofrece Critón, muere
en la prisión de Atenas, rodeado de algunos de sus amigos y discípulos y mandando
decorosamente a su mujer Xantipa, que llevaba a su hijo pequeño en brazos, que
se ausentara.
La figura de Sócrates, ensalzada por Platón como el hombre «más sabio y justo de su tiempo», se ha convertido con el transcurso del tiempo, en el paradigma del filósofo y hasta en personificación de la misma filosofía.
El Sócrates que nos muestra Platón es un personaje moral por excelencia, vitalmente dedicado a persuadir a todos a interesarse, no por el cuerpo o la fortuna, sino «por que el alma sea la mejor posible». A este Sócrates lo hizo Platón personaje central de sus primeros diálogos, convirtiéndolo en iniciador de su teoría de las ideas, y este Sócrates es el que acepta la tradición filosófica. Las características de este personaje, perturbador de la tranquilidad de las conciencias- justifican más los recelos que se suscitaron en torno a su figura y que le llevaron a la muerte. Aristóteles, que no conoció personalmente a Sócrates, pero que habría oído hablar de él a su maestro Platón, le nombra unas cuarenta veces en sus obras, aunque siempre ocasionalmente. Pese a ello, sus apreciaciones se consideran objetivas. Le atribuye, sobre todo, la «búsqueda del universal» a través de las«definiciones».
Sócrates no puso por escrito sus doctrinas, y todas sus enseñanzas, según el testimonio de Platón, son orales. A diferencia de los sofistas, coetáneos suyos, Sócrates no construye largos y hermosos discursos, sino diálogos metodológicamente construidos, en dos partes fundamentales: la ironía y la mayéutica. En la primera, tras presentar el tema del diálogo con una pregunta del tipo ¿qué es la justicia?, desarrolla la refutación de la aparente sabiduría del interlocutor, que, llevado de su ignorancia, no sabe pero cree saber. Una larga sucesión, impertinente a veces, de preguntas y respuestas, tiende a lograr el reconocimiento de la propia ignorancia, por parte del interlocutor, lo cual le deja en disposición de comenzar, de la mano de Sócrates, la búsqueda de la definición, o el concepto, que supondría un verdadero saber. El punto de partida de esta indagación no puede ser otro que el de la confesión de la propia ignorancia: la que Sócrates reconoce en sí mismo, y la que consigue que el interlocutor reconozca tras refutar su aparente saber. Prosigue entonces la labor de concebir y dar a luz «conceptos». A esta segunda parte llama el mismo Sócrates mayéutica, por tratarse de un arte parecido al que ejerce su madre: la partera ayuda a las mujeres a dar a luz cuerpos, Sócrates ayuda a los hombres a dar a luz pensamientos .
Las respuestas a las preguntas ¿qué clase de cosa es ... ? constituyen la primera teoría ética de la humanidad basada en el análisis conceptual. Sócrates identifica el conocimiento de estos conceptos éticos con la práctica de la virtud y la consecución de la felicidad. Identifica «saber» con «virtud», hasta el punto de afirmar que «nadie hace el mal voluntariamente», pero vincula además la felicidad al obrar bien, o a vivir bien; a la primera doctrina se la llama intelectualismo ético y a la segunda, eudemonismo.
Método socrático
Conjunto de procedimientos basados en el diálogo y en la inducción utilizados por Sócrates para guiar el acceso al conocimiento. Las enseñanzas de Sócrates se oponían a los sofistas que, en la medida en que sustentaban posiciones relativistas y escépticas, no perseguían la consecución de la verdad, sino que dirigían sus enseñanzas hacia la consecución del éxito. Por ello desarrollaban técnicas de retórica que tendían más hacia el convencimiento de los demás que hacia la verdad. En cambio, Sócrates dirige su pensamiento y su magisterio hacia el cuidado del alma y la consecución de la verdadera virtud, y para lograr este objetivo y alcanzar el conocimiento del bien, Sócrates utiliza como método fundamental el diálogo y la interrogación. Atendiendo al proceso del diálogo podemos distinguir en él dos partes: la ironía y la mayéutica. Atendiendo más concretamente a las formas de razonar que se dan en el mismo diálogo podemos distinguir entre la inducción y la definición.
1º la ironía y la inducción.
Sócrates interroga a sus interlocutores a partir de la confesión de su ignorancia sobre el tema que se va a tratar. De esta manera él -que solía afirmar que «sólo sé que no sé nada»- obliga a sus interlocutores a responder a las preguntas acerca del tema del diálogo (que habitualmente giraba alrededor de conceptos como el valor, la amistad, el amor, la justicia, etc.) y procede luego a examinar estas respuestas que, en general, no contestan la pregunta, puesto que en lugar de responder «qué es» la belleza, por ejemplo, las respuestas muestran casos particulares de cosas bellas, pero no «la» belleza en sí. Este examen de las respuestas es el que constituye el momento de razonamiento inductivo que Aristóteles señalaba como una de las aportaciones de Sócrates a la historia del pensamiento. Pero la ignorancia de Sócrates no es un mero no saber, ya que Sócrates reflexiona sobre los fundamentos del conocer y se da cuenta de que, en general, el pretendido saber es sólo un enmascaramiento de una ignorancia mayor, a saber, la de la ignorancia que se ignora a sí misma y se reviste con los ropajes de un falso saber o de un saber parcial. De ahí que esta ignorancia socrática aparezca como ironía.
Ironía
Del griego: dar a entender lo contrario de lo que se quiere decir. Hacia el siglo V a.C., el término ironía designaba una forma de impostura que suponía fingir ignorancia o, en general, fingir. Aunque este término era de uso frecuente, aparece en la literatura filosófica a partir de los diálogos de Platón. En ellos todavía mantiene el sentido despectivo, como en el caso del ateo que finge religiosidad, o en La república donde, por boca de Trasímaco, se le reprocha a Sócrates su ironía, o «habitual ignorancia afectada». Pero ya en Aristóteles va perdiendo el sentido peyorativo. Sitúa la ironía o disminución de la verdad, en el extremo opuesto de la jactancia o exageración de lo verdadero. El hombre veraz es el que se halla en el término medio entre ambos extremos, pero la jactancia es considerada peor que la ironía.
Generalmente el término ironía se asocia con la actitud de Sócrates, en cuyo caso ya no designa un engaño deliberado, sino que pasa a describir (junto con la mayéutica) una parte del método socrático mediante el cual se pretende que aflore el pensamiento de aquellos que dialogan con el maestro. Sócrates, dice Cicerón, «hablaba poco en las discusiones y dejaba hablar al adversario que quería refutar; pensando una cosa y diciendo otra. Sócrates adoptaba esta postura porque, previamente, había dejado establecido que «sólo sabía que no sabía nada». Esta confesión de ignorancia, animaba al interlocutor al diálogo, en cuyo transcurso, Sócrates, que se confesaba estéril para concebir, podía, no obstante, mediante la mayéutica, hacer la labor de comadrona y alumbrar en las mentes de los demás. De esta manera, aunque algunos interlocutores de Sócrates le acusaban de hacer preguntas cuya respuesta ya sabía, ello no era manifestación de un afán embaucador, sino que formaba parte de la estrategia consistente en hacer que sus interlocutores diesen a luz nuevos conocimientos y abandonasen los prejuicios que les impedían pensar con claridad al creer que ya sabían. Solamente partiendo de la conciencia de la propia ignorancia, es posible entrar en la senda del conocimiento. Así entendía Sócrates lo que el oráculo había dicho de él, a saber, que era el hombre más sabio. Su sabiduría consistía en ser consciente del propio no saber.
2º la mayéutica y la definición.
La mayéutica socrática es el arte de dar a luz aquellas ideas que ya estaban en el alma de sus interlocutores pero sin que éstos lo supieran, a través de hacer patente la ignorancia revestida de falso saber que era el obstáculo principal para la adquisición del auténtico saber. Mediante este procedimiento, Sócrates libra el alma de sus interlocutores de su ignorancia, al hacerles ver las confusiones en las que descansaba su pensamiento pero, al mismo tiempo, libera también las verdades que están presentes de manera virtual en la mente de sus interlocutores, de forma que ayuda a dar a luz unos conocimientos que éstos poseen virtualmente pero que no conocen. Por esa razón Platón en el Teeteto compara a Sócrates con una comadrona ya que, de la misma manera que ésta, que solamente ayuda a alumbrar al hijo que está en las entrañas de otra mujer, Sócrates ayuda a dar a luz las ideas que ya están en la mente de su interlocutor. Por esto se puede considerar el método socrático como una aplicación de la máxima que estaba escrita en el frontón del templo de Delfos: «conócete a ti mismo».
Por otra parte, este proceso de la mayéutica permite reanudar el diálogo y dirigirlo hacia la búsqueda de la definición general del concepto que se está examinando. Esta definición pretende captar la esencia, es decir, «lo que es»y, por tanto, no puede ser una mera definición nominal (definir una palabra por otra palabra), lo que nos haría caer en un círculo vicioso. Pero la no aceptación de definiciones nominales es la razón por la cual los diálogos socráticos no acaban concluyendo en ninguna definición del tipo: «la belleza es...»,o «la virtud es...», puesto que sólo sería definir una palabra por otras. Posiblemente, por esta razón, Sócrates renunció a escribir. El valor del diálogo está en el proceso mismo de la búsqueda del saber y de la liberación de la ignorancia, y este proceso, como ya hemos dicho, es fundamental para Sócrates.
Mayéutica entonces, es un término griego que designa el arte de la comadrona o partera. El uso filosófico de este término es introducido por Platón en el Teeteto, para referirse al método socrático, el cual, dice Platón, Sócrates lo habría aprendido de su madre, que era comadrona. Pero, mientras las comadronas ejercen su técnica para ayudar a dar a luz a niños que ellas no han engendrado, sino que están ya en el seno de otras mujeres, Sócrates ejerce una mayéutica mental, ya que en sus diálogos interroga a sus interlocutores, para ayudarles a alumbrar ideas, que tampoco él ha engendrado, sino que estaban ya en la mente de sus interlocutores a pesar de que éstos no lo supieran. En ambos casos de trata de ayudar a alumbrar un producto que ni la comadrona ni el maestro (Sócrates) han engendrado. En la mitología griega se presenta a Ártemis, hija de Zeus y Leto, como el prototipo de las comadronas, aunque ella misma no tuvo hijos. En la ironía socrática, Sócrates, que es quien nada sabe, puede, no obstante su ignorancia, ayudar a dar a luz pensamientos que él no ha engendrado en sus interlocutores.
Sócrates, a partir de su confesada e irónica ignorancia, no afirma, sólo interroga a sus interlocutores y examina aquello que el alma del interrogado ha producido, de forma que el proceso consiste en llevar al interlocutor al descubrimiento de la verdad a partir de una serie bien trabada de preguntas y respuestas, y del examen de las inconsecuencias que las respuestas originan. Con ello se trata de liberar la psyche (alma) de su interlocutor de aquello que creía saber pero que en realidad no sabía, es decir, para liberarlo de una ignorancia muy superior a la que Sócrates confiesa. Ahora bien, en la medida en que, en el proceso del diálogo, el interlocutor puede entender y aceptar las incongruencias que revelan sus respuestas a las preguntas de Sócrates, es porque, de alguna manera, ya posee unos conocimientos desde los cuales, al menos, puede juzgar sobre ellas. En este sentido, la mayéutica revela unos principios o unos fundamentos del conocimiento que el mismo interlocutor ya conocía sin saberlo y, por tanto, a través del proceso realizado en el diálogo, «da a luz» este conocimiento, a la vez que se libera de la peor de las formas de ignorancia, a saber, la que consiste en creer que se sabe algo cuando en realidad se desconoce.
Intelectualismo moral
En general, tendencia a dar una importancia excesiva a la razón en materia de ética. En particular, la teoría ética atribuible a Sócrates, y según algunos autores también aunque en menor medida a Platón, según la cual la virtud se identifica con el saber, o bien que ciencia y moralidad son lo mismo. Esta identificación lleva a la paradoja socrática de que «nadie hace el mal a sabiendas», «nadie obra mal voluntariamente», o que sólo el ignorante obra mal.
El sentido del intelectualismo moral de Sócrates debe verse, probablemente, en la identificación previa del conocimiento con la forma de vivir, o la forma de vida, donde el conocimiento no es un mero saber o contemplación intelectual a distancia, sino el motor mismo de toda la actividad vital del hombre.
Fragmentos de la Apología de Sócrates
“...mucho os respeto y os amo, atenienses, pero antes es dios que vosotros y a dios tengo que obedece. Mientras aliente y pueda no cesaré de consagrarme a la Filosofía, de daros consejos, ni de decir en mi lenguaje habitual a todos los que encuentre:
¡Eh, amigo mío! ¿Cómo es que siendo ateniense , ciudadano de la ciudad más grande y más famosa por su poder y sabiduría , no te avergüenzas de no pensar en otra cosa sino en adquirir riquezas , gloria , honores, sin cuidarte para nada de la sabiduría , de la verdad y del mejoramiento de tu alma?...
...Pero ya es tiempo de separarme de vosotros y de irnos, yo a morir, y vosotros a vivir. ¿Quién lleva la mejor parte? ¿Vosotros? ¿Yo? Dios lo sabe.
(Fragmento de la Apología de Sócrates. Platón)
* Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona.
La figura de Sócrates, ensalzada por Platón como el hombre «más sabio y justo de su tiempo», se ha convertido con el transcurso del tiempo, en el paradigma del filósofo y hasta en personificación de la misma filosofía.
El Sócrates que nos muestra Platón es un personaje moral por excelencia, vitalmente dedicado a persuadir a todos a interesarse, no por el cuerpo o la fortuna, sino «por que el alma sea la mejor posible». A este Sócrates lo hizo Platón personaje central de sus primeros diálogos, convirtiéndolo en iniciador de su teoría de las ideas, y este Sócrates es el que acepta la tradición filosófica. Las características de este personaje, perturbador de la tranquilidad de las conciencias- justifican más los recelos que se suscitaron en torno a su figura y que le llevaron a la muerte. Aristóteles, que no conoció personalmente a Sócrates, pero que habría oído hablar de él a su maestro Platón, le nombra unas cuarenta veces en sus obras, aunque siempre ocasionalmente. Pese a ello, sus apreciaciones se consideran objetivas. Le atribuye, sobre todo, la «búsqueda del universal» a través de las«definiciones».
Sócrates no puso por escrito sus doctrinas, y todas sus enseñanzas, según el testimonio de Platón, son orales. A diferencia de los sofistas, coetáneos suyos, Sócrates no construye largos y hermosos discursos, sino diálogos metodológicamente construidos, en dos partes fundamentales: la ironía y la mayéutica. En la primera, tras presentar el tema del diálogo con una pregunta del tipo ¿qué es la justicia?, desarrolla la refutación de la aparente sabiduría del interlocutor, que, llevado de su ignorancia, no sabe pero cree saber. Una larga sucesión, impertinente a veces, de preguntas y respuestas, tiende a lograr el reconocimiento de la propia ignorancia, por parte del interlocutor, lo cual le deja en disposición de comenzar, de la mano de Sócrates, la búsqueda de la definición, o el concepto, que supondría un verdadero saber. El punto de partida de esta indagación no puede ser otro que el de la confesión de la propia ignorancia: la que Sócrates reconoce en sí mismo, y la que consigue que el interlocutor reconozca tras refutar su aparente saber. Prosigue entonces la labor de concebir y dar a luz «conceptos». A esta segunda parte llama el mismo Sócrates mayéutica, por tratarse de un arte parecido al que ejerce su madre: la partera ayuda a las mujeres a dar a luz cuerpos, Sócrates ayuda a los hombres a dar a luz pensamientos .
Las respuestas a las preguntas ¿qué clase de cosa es ... ? constituyen la primera teoría ética de la humanidad basada en el análisis conceptual. Sócrates identifica el conocimiento de estos conceptos éticos con la práctica de la virtud y la consecución de la felicidad. Identifica «saber» con «virtud», hasta el punto de afirmar que «nadie hace el mal voluntariamente», pero vincula además la felicidad al obrar bien, o a vivir bien; a la primera doctrina se la llama intelectualismo ético y a la segunda, eudemonismo.
Método socrático
Conjunto de procedimientos basados en el diálogo y en la inducción utilizados por Sócrates para guiar el acceso al conocimiento. Las enseñanzas de Sócrates se oponían a los sofistas que, en la medida en que sustentaban posiciones relativistas y escépticas, no perseguían la consecución de la verdad, sino que dirigían sus enseñanzas hacia la consecución del éxito. Por ello desarrollaban técnicas de retórica que tendían más hacia el convencimiento de los demás que hacia la verdad. En cambio, Sócrates dirige su pensamiento y su magisterio hacia el cuidado del alma y la consecución de la verdadera virtud, y para lograr este objetivo y alcanzar el conocimiento del bien, Sócrates utiliza como método fundamental el diálogo y la interrogación. Atendiendo al proceso del diálogo podemos distinguir en él dos partes: la ironía y la mayéutica. Atendiendo más concretamente a las formas de razonar que se dan en el mismo diálogo podemos distinguir entre la inducción y la definición.
1º la ironía y la inducción.
Sócrates interroga a sus interlocutores a partir de la confesión de su ignorancia sobre el tema que se va a tratar. De esta manera él -que solía afirmar que «sólo sé que no sé nada»- obliga a sus interlocutores a responder a las preguntas acerca del tema del diálogo (que habitualmente giraba alrededor de conceptos como el valor, la amistad, el amor, la justicia, etc.) y procede luego a examinar estas respuestas que, en general, no contestan la pregunta, puesto que en lugar de responder «qué es» la belleza, por ejemplo, las respuestas muestran casos particulares de cosas bellas, pero no «la» belleza en sí. Este examen de las respuestas es el que constituye el momento de razonamiento inductivo que Aristóteles señalaba como una de las aportaciones de Sócrates a la historia del pensamiento. Pero la ignorancia de Sócrates no es un mero no saber, ya que Sócrates reflexiona sobre los fundamentos del conocer y se da cuenta de que, en general, el pretendido saber es sólo un enmascaramiento de una ignorancia mayor, a saber, la de la ignorancia que se ignora a sí misma y se reviste con los ropajes de un falso saber o de un saber parcial. De ahí que esta ignorancia socrática aparezca como ironía.
Ironía
Del griego: dar a entender lo contrario de lo que se quiere decir. Hacia el siglo V a.C., el término ironía designaba una forma de impostura que suponía fingir ignorancia o, en general, fingir. Aunque este término era de uso frecuente, aparece en la literatura filosófica a partir de los diálogos de Platón. En ellos todavía mantiene el sentido despectivo, como en el caso del ateo que finge religiosidad, o en La república donde, por boca de Trasímaco, se le reprocha a Sócrates su ironía, o «habitual ignorancia afectada». Pero ya en Aristóteles va perdiendo el sentido peyorativo. Sitúa la ironía o disminución de la verdad, en el extremo opuesto de la jactancia o exageración de lo verdadero. El hombre veraz es el que se halla en el término medio entre ambos extremos, pero la jactancia es considerada peor que la ironía.
Generalmente el término ironía se asocia con la actitud de Sócrates, en cuyo caso ya no designa un engaño deliberado, sino que pasa a describir (junto con la mayéutica) una parte del método socrático mediante el cual se pretende que aflore el pensamiento de aquellos que dialogan con el maestro. Sócrates, dice Cicerón, «hablaba poco en las discusiones y dejaba hablar al adversario que quería refutar; pensando una cosa y diciendo otra. Sócrates adoptaba esta postura porque, previamente, había dejado establecido que «sólo sabía que no sabía nada». Esta confesión de ignorancia, animaba al interlocutor al diálogo, en cuyo transcurso, Sócrates, que se confesaba estéril para concebir, podía, no obstante, mediante la mayéutica, hacer la labor de comadrona y alumbrar en las mentes de los demás. De esta manera, aunque algunos interlocutores de Sócrates le acusaban de hacer preguntas cuya respuesta ya sabía, ello no era manifestación de un afán embaucador, sino que formaba parte de la estrategia consistente en hacer que sus interlocutores diesen a luz nuevos conocimientos y abandonasen los prejuicios que les impedían pensar con claridad al creer que ya sabían. Solamente partiendo de la conciencia de la propia ignorancia, es posible entrar en la senda del conocimiento. Así entendía Sócrates lo que el oráculo había dicho de él, a saber, que era el hombre más sabio. Su sabiduría consistía en ser consciente del propio no saber.
2º la mayéutica y la definición.
La mayéutica socrática es el arte de dar a luz aquellas ideas que ya estaban en el alma de sus interlocutores pero sin que éstos lo supieran, a través de hacer patente la ignorancia revestida de falso saber que era el obstáculo principal para la adquisición del auténtico saber. Mediante este procedimiento, Sócrates libra el alma de sus interlocutores de su ignorancia, al hacerles ver las confusiones en las que descansaba su pensamiento pero, al mismo tiempo, libera también las verdades que están presentes de manera virtual en la mente de sus interlocutores, de forma que ayuda a dar a luz unos conocimientos que éstos poseen virtualmente pero que no conocen. Por esa razón Platón en el Teeteto compara a Sócrates con una comadrona ya que, de la misma manera que ésta, que solamente ayuda a alumbrar al hijo que está en las entrañas de otra mujer, Sócrates ayuda a dar a luz las ideas que ya están en la mente de su interlocutor. Por esto se puede considerar el método socrático como una aplicación de la máxima que estaba escrita en el frontón del templo de Delfos: «conócete a ti mismo».
Por otra parte, este proceso de la mayéutica permite reanudar el diálogo y dirigirlo hacia la búsqueda de la definición general del concepto que se está examinando. Esta definición pretende captar la esencia, es decir, «lo que es»y, por tanto, no puede ser una mera definición nominal (definir una palabra por otra palabra), lo que nos haría caer en un círculo vicioso. Pero la no aceptación de definiciones nominales es la razón por la cual los diálogos socráticos no acaban concluyendo en ninguna definición del tipo: «la belleza es...»,o «la virtud es...», puesto que sólo sería definir una palabra por otras. Posiblemente, por esta razón, Sócrates renunció a escribir. El valor del diálogo está en el proceso mismo de la búsqueda del saber y de la liberación de la ignorancia, y este proceso, como ya hemos dicho, es fundamental para Sócrates.
Mayéutica entonces, es un término griego que designa el arte de la comadrona o partera. El uso filosófico de este término es introducido por Platón en el Teeteto, para referirse al método socrático, el cual, dice Platón, Sócrates lo habría aprendido de su madre, que era comadrona. Pero, mientras las comadronas ejercen su técnica para ayudar a dar a luz a niños que ellas no han engendrado, sino que están ya en el seno de otras mujeres, Sócrates ejerce una mayéutica mental, ya que en sus diálogos interroga a sus interlocutores, para ayudarles a alumbrar ideas, que tampoco él ha engendrado, sino que estaban ya en la mente de sus interlocutores a pesar de que éstos no lo supieran. En ambos casos de trata de ayudar a alumbrar un producto que ni la comadrona ni el maestro (Sócrates) han engendrado. En la mitología griega se presenta a Ártemis, hija de Zeus y Leto, como el prototipo de las comadronas, aunque ella misma no tuvo hijos. En la ironía socrática, Sócrates, que es quien nada sabe, puede, no obstante su ignorancia, ayudar a dar a luz pensamientos que él no ha engendrado en sus interlocutores.
Sócrates, a partir de su confesada e irónica ignorancia, no afirma, sólo interroga a sus interlocutores y examina aquello que el alma del interrogado ha producido, de forma que el proceso consiste en llevar al interlocutor al descubrimiento de la verdad a partir de una serie bien trabada de preguntas y respuestas, y del examen de las inconsecuencias que las respuestas originan. Con ello se trata de liberar la psyche (alma) de su interlocutor de aquello que creía saber pero que en realidad no sabía, es decir, para liberarlo de una ignorancia muy superior a la que Sócrates confiesa. Ahora bien, en la medida en que, en el proceso del diálogo, el interlocutor puede entender y aceptar las incongruencias que revelan sus respuestas a las preguntas de Sócrates, es porque, de alguna manera, ya posee unos conocimientos desde los cuales, al menos, puede juzgar sobre ellas. En este sentido, la mayéutica revela unos principios o unos fundamentos del conocimiento que el mismo interlocutor ya conocía sin saberlo y, por tanto, a través del proceso realizado en el diálogo, «da a luz» este conocimiento, a la vez que se libera de la peor de las formas de ignorancia, a saber, la que consiste en creer que se sabe algo cuando en realidad se desconoce.
Intelectualismo moral
En general, tendencia a dar una importancia excesiva a la razón en materia de ética. En particular, la teoría ética atribuible a Sócrates, y según algunos autores también aunque en menor medida a Platón, según la cual la virtud se identifica con el saber, o bien que ciencia y moralidad son lo mismo. Esta identificación lleva a la paradoja socrática de que «nadie hace el mal a sabiendas», «nadie obra mal voluntariamente», o que sólo el ignorante obra mal.
El sentido del intelectualismo moral de Sócrates debe verse, probablemente, en la identificación previa del conocimiento con la forma de vivir, o la forma de vida, donde el conocimiento no es un mero saber o contemplación intelectual a distancia, sino el motor mismo de toda la actividad vital del hombre.
Fragmentos de la Apología de Sócrates
Acusaciones.
Sócrates- Remontémonos, pues, al primer origen de la acusación
sobre la que he sido tan desacreditado y que ha dado a Melito confianza para
arrastrarme ante el tribunal. ¿Qué decían mis primeros acusadores? Porque es
preciso presentar en forma su acusación, como si apareciese escrita y con los
juramentos recibidos. “Sócrates es un impío”; por una curiosidad criminal quiere
penetrar lo que pasa en los cielos y en la tierra, convierte en buena una mala
causa, y enseña a los demás sus doctrinas.
(…)
Repitamos esta última acusación, como hemos enunciado la
primera. Hela aquí, poco más o menos: Sócrates es culpable, porque corrompe a
los jóvenes, porque no cree en los dioses del Estado, y porque en lugar de
éstos pone divinidades nuevas…
Sócrates alega que busca la verdad y el conocimiento y que
debe ser premiado por su servicios a los ciudadanos y que la ciudad debe mantenerlo a su costo en
el Pritaneo.
Condena.
es hallado culpable y se le condena a dejar de filosofar (al
silencio), posteriormente al destierro (que siga filosofando en otra ciudad); y
finalmente se le condena a muerte (beber la cicuta)
Sócrates- ¡Ah! Atenienses, no es lo difícil evitar la
muerte; lo es mucho más evitar la deshonra, que marcha más ligera que la
muerte. Esta es la razón, porque, viejo y pesado como estoy, me he dejado
llevar por la más pesada de las dos, la muerte; mientras que la más ligera, el
crimen, esta adherida á mis acusadores, que tienen vigor y ligereza. Yo voy 4
sufrir la muerte, á la que me habéis condenado, pero ellos sufrirán la
iniquidad y la infamia á que la verdad les condena. Con respecto á mí, me
atengo á mi castigo, y ellos se atendrán al suyo
Apología de Sócrates. Platón, Obras completas, edición de
Patricio de Azcárate, tomo 1, Madrid 1871 recuperado de http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf01043.pdf
“...mucho os respeto y os amo, atenienses, pero antes es dios que vosotros y a dios tengo que obedece. Mientras aliente y pueda no cesaré de consagrarme a la Filosofía, de daros consejos, ni de decir en mi lenguaje habitual a todos los que encuentre:
¡Eh, amigo mío! ¿Cómo es que siendo ateniense , ciudadano de la ciudad más grande y más famosa por su poder y sabiduría , no te avergüenzas de no pensar en otra cosa sino en adquirir riquezas , gloria , honores, sin cuidarte para nada de la sabiduría , de la verdad y del mejoramiento de tu alma?...
...Pero ya es tiempo de separarme de vosotros y de irnos, yo a morir, y vosotros a vivir. ¿Quién lleva la mejor parte? ¿Vosotros? ¿Yo? Dios lo sabe.
(Fragmento de la Apología de Sócrates. Platón)
* Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona.
-La ley (nómoi) y la naturaleza (physis):
Con la democracia, el esplendor económico y cultural y el
predominio político en Grecia (Esparta es la única rival), la
situación en Atenas genera nuevos problemas: la democracia, la libertad y la
ley.
La ley, único soberano permanente, puesto que las
magistraturas son dispersas y efímeras, será el centro de la mayoría de las
discusiones. En épocas anteriores, las leyes no escritas (thesmoi) se
consideraban de origen divino en contraposición con las nómoi, o leyes humanas,
escritas. Ahora el valor de la ley, como fundamento de la democracia y unica
barrera frente al individualismo y la ambición de poder será discutido y
examinado en profundidad.
Los sofistas considerarán que las nómoi son meremente
convencionales y que dado que cada pueblo tiene las propias, carecen de valor
absoluto, lo cual contraponen al caracter universarl y permanente de la
naturalezas. Esta contraposición entre ley y naturaleza se convierte en el gran
tema.
-De la sabiduría a la erística y la demagogia
La palabra "sofista" (sophistés) fue, al
principio, un sinónimo de "sabio" (sophós), Heródoto por
ejemplo, la usaría para referirse a Solón y a Pitágoras. Solo
más tarde adquiriría a través de los diálogos platónicos el sentido peyorativo
de hábil engañador.
Los sofistas, no formaron escuela, ni tampoco defendieron
una doctrina de rasgos comunes. No obstante, es posible puntualizar algunas
coincidencias entre ellos:
a. Representan un notable giro filosófico como
consecuencia de las nuevas necesidades intelectuales planteadas por la
democracia. Se centraron así en problemas de índole práctica como la política,
la moral, la religión, la educación, el lenguaje, etc.
b. Adoptan una actitud relativista y escéptica. Esto se
refleja en el abandono de la physis... ¿Para qué seguir discutiendo sobre
aquello que nunca se llegará a conocer en términos de verdad? Pero además, se
muestran relativistas en relación a los problemas humanos ya que observan que
distintos pueblos poseen leyes y costumbres diferentes.
c. No representan un conjunto sistemático de pensadores
ni tampoco buscan principios universales para operar de modo deductivo al
estilo de Parménides.
d. Han tenido enorme influencia en la vida ateniense.
Pusieron en tela de juicio la polis en su sentido tradicional, realizando una
labor crítica de las instituciones e impulsando nuevas ideas. Estas ideas (y
los instrumentos enseñados por los sofistas, la oratoria y el arte de la
discusión) se prestaban a todo tipo de manipulaciones por los ambiciosos de la
época. La figura del sofista, aparece en consecuencia, con notable ambigüedad.
PROTAGORAS
(481-401 aprox.)
"El
hombre es la medida de todas las cosas"
Aunque suele discutirse la interpretación a este
memorable fragmento, parece indicar que Protágoras defendía un relativismo de
las cualidades sensibles y de los valores.
Lo más probable es que, en su contexto, Protágoras
entendiese "hombre" en sentido colectivo, lo cual sugiere un
relativismo de tipo cultural: cada pueblo posee costumbres y leyes diversas y
considera que las propias son las mejores. La ley, no es algo dado por la
naturaleza sino pensado por los legisladores.
GORGIAS
(483-375 aprox.)
Aparentemente, Gorgias había sido discípulo de Empédocles
y quizá para defender a su maestro de los ataques de Zenón escribió un tratado
Acerca de la naturaleza o del no-ente, en que se afirma que:
Nada
existe
Si
existiera algo, no podría ser conocido.
Si
pudiera ser conocido, no podría ser explicado ni comunicado a los demás.
PRODICO
DE CEOS
Se hizo famoso por su actitud pesimista ante la vida,
decía que una muerte temprana era un regalo de los dioses. Como otros sofistas,
defendió el relativismo ético y desarrollo una teoría psicológica acerca del
origen de la religión: los hombres primitivos veneraron aquello de lo que dependían
sus vidas: el sol, el agua, el fuego; pero cuando comenzaron a desarrollar las
técnicas, pasaron a adorar a los inventores de las mismas, por ejemplo, adorar
a Dioniso como el inventor del vino.
HIPIAS
DE ELIS
Este sofista se destacó por lo enciclopédico de sus
conocimientos. Consideró la ley no solo como convencional sino que incluso
llegó más lejos: afirmó que era contraria a la naturaleza, por lo que reclamaba
la autarquía del individuo y la rebelión contra las leyes que siempre oprimen a
los más débiles. Hipias se opone a Protágoras en el sentido en que para éste la
ley es una consecuencia de la naturaleza, mientras que para Hipias, la ley va
en contra de ella, porque se hace necesario volver a la naturaleza.
CALICLES
A la muerte de Pericles las discusiones acerca
de la ley y el derecho se intensificaron notablemente. Algunos defendieron la
doctrina del derecho natural del más fuerte.
Calicles afirmaba que la ley había sido dada para
proteger a los débiles; pero la naturaleza (tanto en los animales como en los
humanos) hace que los fuertes dominen a los débiles, lo cual es lo justo.
LICOFRON
Defendió el derecho natural del débil, declarando la
igualdad natural de todos los hombres considerando la aristocracia de
nacimiento como algo injustificable. Afirmó que "la naturaleza no ha hecho
a nadie esclavo" y se cree que habría iniciado un movimiento de
emancipación cultura y política de la mujer (algo de esto se menciona en las
comedias de Aristófanes)
(recuperado de http://filosofia.idoneos.com)
El libro VII de la República comienza con la exposición del conocido mito de la caverna, que utiliza Platón como explicación alegórica de la situación en la que se encuentra el hombre respecto al conocimiento, según la teoría explicada al final del libro VI.
I - Y a continuación -seguí-, compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza.
Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
- Ya lo veo-dijo.
- Pues bien, ve ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos, cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
- ¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
- Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
- ¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
- ¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
- ¿Qué otra cosa van a ver?
- Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
- ¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
- No, ¡por Zeus!- dijo.
- Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
- Es enteramente forzoso-dijo.
- Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
- Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
- Así es -dijo.
- Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
- No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
- Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
- ¿Cómo no?
- Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
- Necesariamente -dijo.
- Y después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
- Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
- ¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
- Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
- Eso es lo que creo yo -dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
- Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
- Ciertamente -dijo.
- Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?.
- Claro que sí -dijo.
III. -Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
- También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.
Según la versión de la República de J.M. Pabón y M. Fernández Galiano, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1981 (3ª edición)
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VII. Conocimiento y su posibilidad.
Preguntas como: “¿Qué es el conocimiento?”, “¿En qué se
funda el conocimiento?”, “¿Cómo es posible el conocimiento?”, etc., pertenecen
a una disciplina filosófica llamada de varios modos: “Teoría del conocimiento”,
“crítica del conocimiento”, “gnoseología”, etc.
( . . . )
El
problema – y los problemas – del conocimiento han sido tratados por casi todos
los filósofos, pero la importancia que ha adquirido la teoría del conocimiento
como disciplina filosófica especial es asunto relativamente reciente. Los
griegos introdujeron en la literatura filosófica, y con un sentido preciso, los
términos que nos sirven todavía para designar nuestra disciplina: los vocablos gnosis
(
“conocimiento” ) y episteme ( “ saber” , traducido a veces asimismo por “ciencia” ).
La
pregunta “¿Qué es el conocimiento?” fue a menudo formulada entre los griegos en
estrecha relación con la pregunta “¿Qué es la realidad?”.
( . . . )
Fenomenología
del conocimiento.- En el sentido muy amplio de “pura descripción
de lo que aparece o de lo que es inmediatamente dado”, la fenomenología del
conocimiento se propone poner de manifiesto el “fenómeno” o el “proceso” del
conocer. Se ha intentado hacer esto independientemente de, y previamente a, cualesquiera interpretaciones del
conocimiento y cualesquiera
explicaciones que puedan darse de las causas del conocer. Por tanto, la
fenomenología del conocimiento no es una descripción genética y de hecho, sino
“pura”. Lo único que tal fenomenología aspira a poner en claro es lo que
significa ser objeto del conocimiento, ser sujeto del conocimiento, aprehender
el objeto, etc.
Un
resultado de tal fenomenología parece obvio: conocer es lo que tiene lugar cuando un sujeto (
llamado “cognoscente” ) aprehende un objeto ( llamado “objeto del conocimiento”
y, para abreviar, simplemente “objeto” ).
Sin
embargo, el resultado no es ni obvio ni tampoco simple.
Por lo
pronto, la pura descripción del conocimiento pone de relieve la indispensable
co—existencia, co – presencia, y, en
cierto modo, co – operación de dos
elementos que no son admitidos por el mismo grado de necesidad por todas las
filosofías.
En efecto,
algunas filosofías insisten en el
primado del objeto ( realismo en general ) ; otras, en el primado del sujeto (
idealismo en general ); otras, en la equiparación de sujeto y objeto.
La
fenomenología del conocimiento no reduce
ni tampoco equipara. Reconoce la necesidad del sujeto y del objeto sin precisar en qué consiste
cada uno de ellos; sin detenerse en averiguar la naturaleza de cada uno de ellos
o de cualquier supuesta realidad
previa a ellos o consistente en la fusión de ellos.
Conocer
es, pues, fenomenológicamente hablando, “ aprehender” , es decir, el acto por el cual un sujeto aprehende un
objeto.
El objeto
debe ser, por lo menos en el plano del conocimiento, trascendente al sujeto,
pues de lo contrario, no habría aprehensión de algo exterior: el sujeto se
aprehendería a sí mismo.
Decir que
el objeto es trascendente al sujeto no significa, sin embargo, todavía decir
que hay una realidad independiente de
todo sujeto: no se adopta aquí ni una posición realista ni una idealista. Al
aprehender el objeto, éste está de alguna manera “en” el sujeto. No está en él,
sin embargo, ni física ni metafísicamente: está en él sólo
“representativamente”. Por eso decir que el sujeto aprehende el objeto equivale a decir que lo representa. Cuando lo
representa tal como el objeto es, el sujeto tiene un conocimiento verdadero del
objeto; cuando no lo representa tal como es, el sujeto tiene un conocimiento
falso del objeto.
El sujeto
y el objeto de que aquí se habla son, pues, “el sujeto gnoseológico” y “el
objeto gnoseológico”, no los sujetos y objetos “reales”, “físicos” o
“metafísicos”. Por eso el tema de la fenomenología del conocimiento es la
descripción del acto cognitivo como acto de conocimiento válido, no la
explicación genética de dicho acto o su interpretación metafísica.
Respuestas al problema de la posibilidad del conocimiento.
a. Relativismo ( del latín relativus, relativo, de referre, llevar algo a su punto de partida ).
Afirmación
de que todo conocimiento o todo valor moral dependen esencialmente del punto de
vista del sujeto que los tiene. Hay relativismo cuando la dependencia del punto
de vista subjetivo es total. Sus dos especies clásicas son el relativismo
epistemológico y el relativismo ético.
El primero
defiende que no hay verdades universalmente válidas e independientes de la
apreciación de los sujetos; el segundo niega que existan normas morales
universalmente válidas. La consecuencia es que tanto el mundo del conocimiento
como el de la moral dependen de diversos condicionamientos, que pueden ser el
individuo, la sociedad o la cultura, ya sea en el aspecto psicológico,
sociológico o histórico.
Comparado
con el escepticismo, el relativismo afirma menos. El escepticismo afirma que no
hay verdades o, si las hay, son escasas. El relativismo sostiene que las
verdades tienen un valor relativo al – en dependencia con – el sujeto. El
relativismo se distingue del subjetivismo en que éste establece una dependencia
directa entre el conocimiento o el valor
y la consideración del sujeto; mientras que el relativismo hace depender el
conocimiento o el valor de factores externos al sujeto. En la práctica se
identifican, porque en la expresión “el hombre es la medida de todas las cosas”
– quintaesencia del relativismo – el término “hombre” ocupa el lugar del sujeto
pensante y el lugar de la historia cultural de este mismo sujeto pensante.
Aparte de
las dos mencionadas, las ciencias sociales destacan la importancia de otras
clases de relativismo: el relativismo conceptual y el relativismo perceptivo.
El primero hace referencia al modo como la conceptualización de la experiencia
del mundo es diversa en las diversas culturas, y así como en el mundo
occidental se recurre a conceptos de espacio, tiempo, causa, persona, y similares para clasificar los objetos de
experiencia, en otros ámbitos culturales no sólo no se recurre a los mismos
conceptos sino que hasta se carece de conceptos tan fundamentales como parece
ser el de persona, o identidad personal. La variación, pues, en los esquemas
conceptuales parece ser o lleva a una forma de relativismo.
De la
misma manera, si es verdad que la percepción ha de explicarse más como una
forma de imponer orden a la experiencia que como un simple descubrimiento de
qué tipos de objetos nos brinda, lo que se llama mundo real es ante todo la
manera como entedenmos nosotros, y constituímos, lo que es el mundo.
La llamada
“hipótesis lingüística de Sapir – Whorf “ supone precisamente esta forma de
relativismo.
b. Escepticismo. El verbo
griego “skeptomái” significa “mirar cuidadosamente” ( una cosa o en torno ), “vigila”, “examinar
atentamente”. Según ello, el vocablo “escéptico” significa originariamente “el
que mira o examina cuidadosamente”.
“Escepticismo”
significa entonces “la tendencia a mirar cuidadosamente” ( se entiende, antes
de pronunciarse sobre nada o antes de tomar ninguan decisión ).
El
fundamento de la actitud escéptica es la cautela, la circunspección.
El
escepticismo como doctrina filosófoca tiene dos aspectos: uno teórico y otro
práctico.
Desde el
punto de vista teórico, el escepticismo es una doctrina del conocimiento según
la cual no hay ningún saber firme, ni puede encontrarse nunca ninguna opinión
absolutamente segura.
Escepticismo.-
( En diccionario Herder de filosofía ).
( Del griego “skeptomai” , “investigar atentamente”, o simplemente de “skeptesthai” , “investigar” )
( Del griego “skeptomai” , “investigar atentamente”, o simplemente de “skeptesthai” , “investigar” )
Concepción
en teoría del conocimiento que sostiene, en principio, que la mente humana no
es capaz de justificar afirmaciones verdaderas.
Un escepticismo extremo o absoluto sostendría
que no existe ningun enunciado objetivamente verdadero para la mente humana, o
la imposibilidad total de justificar afirmaciones verdaderas; de este
escepticismo se suele decir que se refuta a sí mismo o que es imposible, puesto
que se niega en su propia afirmacion. El escepticismo moderado o relativo
sostiene que son pocos los enunciados
objetivamente verdaderos, o bien, establece dudas razonadas sobre la
capacidad de la mente humana de poder conocer las cosas y , por lo mismo, la
somete a examen. Este relativismo propugna una actitud crítica ante el
dogmatismo. Históricamente, las afirmaciones de escepticismo moderado aparecen
tanto en épocas de decadencia cultural o cansancio intelectual, como de
renovación e ilustración, y la historia misma de la filosofía occidental
alterna épocas de escepticismo y dogmatismo. La duda metódica y el espíritu
crítico o el rigor científico son manifestaciones prácticas de un escepticismo
moderado.
c. Dogmatismo.-
El sentido en que se usa en filosofía el término
“dogmatismo” es distinto del que se usa en religión. En esta última el
dogmatismo es el conjunto de los dogmas, los cuales son considerados ( en
muchas iglesias cristianas por lo menos , y en particular en el catolicismo )
como proposiciones pertenecientes a la palabra de Dios y propuestas por la Iglesia. Los dogmas
no estan necesariamente ligados a un sistema filosófico, bien que se reconoce
que hay sistemas filosóficos opuestos al espíritu del dogma.
Filosóficamente, en cambio, el vocablo “dogma” significó primitivamente
“opinión”. Se trataba de una opinión filosófica, esto es, de algo que se
refería a los principios. Por eso el término “dogmático” , significó “relativo
a una doctrina” o “fundado en principios”. Ahora bien, los filósofos que
insistían demasiado en los principios terminaban por no prestar atención a los
hechos o a los argumentos ( especialmente a los hechos o argumentos que
pudieran poner en duda tales principios). Tales filósofos no consagraban su
actividad a la observación o al examen, sino a la afirmación. Fueron llamados
por ello “ filósofos dogmáticos”, a diferencia de los “filósofos examinadores”
o “escépticos”.
Se habló por ello tambien de escuela dogmática, esto es, la que
propugnaba no el escepticismo ( en cuanto examen libre de prejuicios ) sino el
dogmatismo.
Examinaremos aquí la nocion de dogmatismo especialmente en la teoría del
conocimiento. El dogmatismo se entiende
principalmente en tres sentidos:
1) como la posición propia del realismo ingenuo, que
admite no sólo la posibilidad de conocer las cosas en su ser verdadero ( o en
sí ), sino también la efectividad de este conocimiento en el trato diario y
directo de las cosas.
2) Como la confianza absoluta en un órgano determinado
de conocimiento ( o supuesto conocimiento) , principalmente la razón.
3) Como la completa sumisión sin examen personal a unos
principios o a la autoridad que los impone o revela.
En filosofía se entiende generalmente el dogmatismo como una actitud
adoptada en el problema de la posibilidad del conocimiento, y , por lo tanto,
comprende las dos primeras acepciones. Sin embargo, la ausencia del examen
crítico se revela también en ciertas formas tajantes de escepticismo y por eso
se dice que ciertos escépticos son, a su modo, dogmáticos. El dogmatismo
absoluto del realismo ingenuo no existe propiamente en la filosofía que
comienza siempre con la pregunta acerca del ser verdadero y, por lo tanto,
busca este ser mediante un examen crítico de la apariencia. Tal sucede no
solamente en el llamado dogmatismo de los primeros pensadores griegos, sino
también en el dogmatismo racionalista del siglo XVII, que desemboca en una gran confianza en la
razón pero después de haberla sometido a examen. Como posición
gnoseológica, el dogmatismo se opone al criticismo mas bien que al
escepticismo.
(Artículos en Diccionarios filosóficos Ferrater Mora y Herder)
(Artículos en Diccionarios filosóficos Ferrater Mora y Herder)
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VIII. EL PROBLEMA DE LA EXISTENCIA DE DIOS
VIII. EL PROBLEMA DE LA EXISTENCIA DE DIOS
Dos cualificaciones fundamentales que se ha atribuido a DIOS, es la de causa y la de bien. Por la primera, DIOS es el principio que hace posible el mundo o ser en general. Por la segunda, es fuente o garantía de todo lo que de excelente hay en el mundo y sobre todo , en el mundo humano.
Como previa aclaración diremos que el tema DIOS es posible estudiarlo desde dos perspectivas diferentes ,siguiendo la distinción que utilizó PASCAL : El DIOS de los filósofos ( estudio racional ) , o el DIOS de la Fé ,(estudio desde la creencia religiosa ).Desde la perspectiva racional y filosófica :
Hay varias concepciones de DIOS de acuerdo a :
Con referencia a la relación de DIOS con el mundo, respecto al cual DIOS es causa .
Con referencia a la relación de DIOS con el orden moral, respecto al cual DIOS es bien .
Con referencia a la relación de DIOS, consigo mismo o sea con su divinidad.
Con referencia a los posibles accesos del hombre a DIOS.
Respuestas a favor de la existencia de Dios
TEISMO: DIOS como creador del mundo, es trascendente al mundo creado (exterior y superior al mundo) , es la fuente de todo lo que exista. Ser perfecto, todopoderoso, con el cual el hombre puede comunicarse a través de la plegaria . El conocimiento de todos los atributos Divinos resulta por tanto deductivo, analógico, imperfecto .DIOS es infinito y misterioso, que sobrepasa nuestra inteligencia creada.
DEISMO : DIOS aquí entendido como la causa primera o primer principio. No se trata de un ser personal , ni se comunica con el hombre , ni ejerce una providencia sobre el mundo . DIOS es conocido por la razón , sin ayuda sobrenatural alguna .Se reduce a lo que nuestra razón nos dice acerca de DIOS y nuestra relación con Él . Es una religión sin dogmas , sin iglesias , sin culto.
PANTEÍSMO: Para el panteísmo , DIOS y el mundo constituyen una unidad , o bien el mundo es una manifestación de DIOS ; o bien DIOS es el mundo completamente realizado. Todo es DIOS o está en todas partes .No hay que distinguir a DIOS del mundo . DIOS se confunde con el mundo ; el mundo está en DIOS ; no es exterior a él .
*PRUEBAS : (ver las pruebas a la existencia de Dios de Santo Tomás, Descartes)
es un procedimiento adecuado para establecer un saber , esto es , un conocimiento válido.
Con esto queremos aclarar que cuando pensamos en pruebas de la existencia de DIOS , es un tipo de prueba , no son las únicas , ni lo son por ejemplo las científicas ; pero a lo largo de la historia los hombres han avanzado en su saber con diversos tipos de pruebas .
Respuestas contrarias a la existencia de Dios
ATEÍSMO: en general son posiciones que niegan la existencia de DIOS, son negaciones de la causalidad de DIOS.
El ateísmo puede expresar: negación de la divinidad; debilidad de las pruebas de la existencia o también pesimismo: el mal, el desorden, la infelicidad , no justifican la existencia de DIOS
Hay coincidencias con el materialismo.
AGNOSTICISMO: se niega a admitir soluciones en los problemas que no pueden ser tratados con los métodos de la ciencia positiva. Frente a temas como DIOS, negativa a profesar públicamente cualquier opinión sobre tales problemas. Por lo que pueden llamarse agnósticas las posiciones que pretendan demostrar la inaccesibilidad de la realidad última , o sea de la fuerza misteriosa que se manifiesta en todos los fenómenos naturales.
HA LO LARGO DE LA EVOLUCIÓN HUMANA SE DIERON DIVERSAS RESPUESTAS AL TEMA DIOS. DENTRO DE LAS QUE SOSTIENEN LA EXISTENCIA ALGUNOS CREEN EN UN DIOS ÚNICO, OTROS EN MÚLTIPLES DIOSES.
MONOTEÍSMO: se caracteriza por el reconocimiento de que la divinidad es poseída solo por DIOS y de que DIOS y la divinidad coinciden. FILÓN de ALEJANDRÍA dice DIOS es solitario, es uno en si mismo y nada hay similar a DIOS. Habla de la simplicidad de la naturaleza divina .POLITEÍSMO: Son todas las doctrinas que admiten de algún modo la distinción entre la divinidad y DIOS ya que según esta doctrina , la divinidad puede ser compartida por un número infinito de entes . ( multiplicidad de dioses) . La expresión DIOS designaría a la divinidad en general que encuentra realidad en una multiplicidad de dioses . (No excluye una jerarquía y la función prominente de uno de ellos ) .
*DIOS de los filósofos con fundamento en la naturaleza humana y la razón como instrumento .( creador, ser supremo , absoluto , primer principio , causa )
*DIOS de los creyentes con fundamento en la revelación (carta de DIOS a los hombres) y la Fe como instrumento .
*Diccionario Filosófico : ABBAGNANO
*Manual de Metafísica : J . LLAMBÍAS DE AZEVEDO
*Tratado de Metafísica : J . WHAL
*El DIOS de los Filósofos y el DIOS de los Creyentes : R . O . TOSCAR
*Antología , Filosofía Viva : FRASSINETI , FERNÁNDEZ
*Diccionario Herder de filosofía
“Aunque
los años de tu vida fueren tres mil o diez veces tres mil, recuerda que ninguno
pierde otra vida que la que vive ahora ni vive otra que la que pierde. El
término más largo y el más breve son, pues, iguales. El presente es de todos;
morir es perder el presente, que es un lapso brevísimo. Nadie pierde el pasado
ni el porvenir, pues a nadie pueden quitarle lo que no tiene. Recuerda que
todas las cosas giran y vuelven a girar por las mismas órbitas y que para el
espectador es igual verlas un siglo o dos o infinitamente.”
Marco Aurelio (Meditaciones, libro II párrafo 14)
Marco Aurelio (Meditaciones, libro II párrafo 14)
"acostúmbrate a pensar que la muerte no es
nada para nosotros, puesto que el bien y el mal no existen más que en la
sensación, y la muerte es la privación de sensación. Un conocimiento exacto de
este hecho, que la muerte no es nada para nosotros, permite gozar de esta vida
mortal evitándonos añadirle la idea de una duración eterna y quitándonos el
deseo de la inmortalidad. Pues en la vida nada hay temible para el que ha
comprendido que no hay nada temible en el hecho de no vivir. Es necio quien
dice que teme la muerte, no porque es temible una vez llegada, sino porque es
temible el esperarla. Porque si una cosa no nos causa ningún daño en su
presencia, es necio entristecerse por esperarla. Así pues, el más espantoso de
todos los males, la muerte, no es nada para nosotros porque, mientras vivimos,
no existe la muerte, y cuando la muerte existe, nosotros ya no somos. Por tanto
la muerte no existe ni para los vivos ni para los muertos porque para los unos
no existe, y los otros ya no son. La mayoría de los hombres, unas veces teme la
muerte como el peor de los males, y otras veces la desea como el término de los
males de la vida. [El sabio, por el contrario, ni desea] ni teme la muerte, ya
que la vida no le es una carga, y tampoco cree que sea un mal el no existir.
Igual que no es la abundancia de los alimentos, sino su calidad lo que nos
place, tampoco es la duración de la vida la que nos agrada, sino que sea grata.
En cuanto a los que aconsejan al joven vivir bien y al viejo morir bien, son
necios, no sólo porque la vida tiene su encanto, incluso para el viejo, sino
porque el cuidado de vivir bien y el cuidado de morir bien son lo mismo. Y
mucho más necio es aún aquel que pretende que lo mejor es no nacer, «y cuando
se ha nacido, franquear lo antes posible las puertas del Hades». Porque, si
habla con convicción, ¿por qué él no sale de la vida? Le sería fácil si está
decidido a ello. Pero si lo dice en broma, se muestra frívolo en una cuestión
que no lo es. Así pues, conviene recordar que el futuro ni está enteramente en
nuestras manos, ni completamente fuera de nuestro alcance, de suerte que no
debemos ni esperarlo como si tuviese que llegar con seguridad, ni desesperar
como si no tuviese que llegar con certeza"
Epicuro (carta a Meneceo)
"La muerte no es nada, sólo he pasado a la habitación de
al lado. Yo soy yo, vosotros sois vosotros. Lo que somos unos para los otros
seguimos siéndolo
Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí
como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente. No toméis un aire
solemne y triste.
Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos. Rezad,
sonreíd, pensad en mí.
Que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido,
sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra. La vida es lo que siempre ha
sido. El hilo no se ha cortado. ¿Por qué estaría yo fuera de vuestra mente?
¿Simplemente porque estoy fuera de vuestra vista? Os espero; No estoy lejos,
sólo al otro lado del camino. ¿Veis? Todo está bien. (…)
Creedme: Cuando la muerte venga a romper vuestras
ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban\ y, cuando un día que Dios
ha fijado y conoce, vuestra alma venga a este Cielo en el que os ha
precedido la mía, ese día volveréis a ver a aquel que os amaba y que siempre os
ama, y encontraréis su corazón con todas sus ternuras purificadas."
San Agustín de Hipona (ciudad de Dios)
“Nuestra muerte ilumina nuestra vida. Si nuestra muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo nuestra vida. Por eso cuando alguien muere de muerte violenta, solemos decir: ‘se la buscó’. Y es cierto, cada quien tiene la muerte que se busca, la muerte que se hace. Muerte de cristiano o muerte de perro son maneras de morir que reflejan maneras de vivir. Si la muerte nos traiciona y morimos de mala manera, todos se lamentan: hay que morir como se vive. La muerte es intransferible, como la vida. Si no morimos como vivimos es porque realmente no fue nuestra la vida que vivimos: no nos pertenecía como no nos pertenece la mala suerte que nos mata. Dime cómo mueres y te diré quién eres”.
–Octavio Paz en El Laberinto de la soledad
1. Etimología
Antropo (el que mira hacia arriba) } significado del
Antropo (el que mira hacia arriba) } significado del
Logos (estudio , razón) } griego
Homo
(hombre ) } significado desde el latín (humus , la parte
más nutritiva de la
Tierra)
Nos
lleva a pensar en que estamos hecho de lo mismo que lo demás de la naturaleza,
pero además de lo mejor de ella . El hombre es uno más dentro de la naturaleza
pero intenta acceder más allá de ella.
2. Hablaremos brevemente de las diferentes antropologías:
1- Antropología Biológica :
Trata del hombre como ser vivo, y su evolución, la relación con sus ancestros . Analizando el proceso de hominización y de cerebración.
Estudia los hechos en base a fósiles, tratando de aclarar lo que hace al ser humano como tal, y su relación con los demás seres naturales.
2-Antropología Cultural:
Conviene primero precisar lo que entendemos por cultura: todo lo que el hombre hace . Según ARISTÓTELES cultura es para el hombre una segunda naturaleza. Esta antropología estudia toda transformación de la naturaleza por el hombre , como se sitúa en ella y como la modifica ; prestando atención a la división de roles , formas de producción . Estudia también la forma que cada pueblo o civilización trasmiten sus patrones culturales , en que forma y por que son adoptados total o parcialmente por cada generación.
3-Antropología Filosófica :
Si bien toda filosofía remite a una concepción de hombre y la antropología es antigua, surge como disciplina independiente dentro de la filosofía con KANT ,en la Ilustración , en el siglo XVIII.
3. CARL SAGAN:
“...La época actual es una encrucijada histórica para nuestra civilización y quizás para
nuestra especie . Sea cual fuere el camino que sigamos , nuestro destino está
ligado indisolublemente a la ciencia . Además la ciencia es una delicia ; la
evolución nos ha hecho de modo tal que el hecho de comprender nos da placer ,
porque quien comprende tiene posibilidades mayores de sobrevivir...
...El tamaño y la edad del COSMOS superan la comprensión normal del
hombre . Nuestro diminuto hogar planetario está perdido en algún entre la
inmensidad y la eternidad .En una perspectiva cósmica la mayoría de las
preocupaciones humanas parecen insignificantes, incluso frívolas . Sin embargo
nuestra especie es joven , curiosa y valiente , y promete mucho. En los últimos
milenios hemos hecho los descubrimientos más asombrosos e inesperados del
COSMOS y el lugar que ocupamos en él ,seguir el hilo de estas exploraciones es
realmente estimulante .Nos recuerdan que los hombres han evolucionado para
admirarse de las cosas , que comprender es alegría , que el conocimiento es el
requisito esencial para la supervivencia . Creo que nuestro futuro depende del
grado de comprensión que tengamos del COSMOS en el cual flotamos como una mota
de polvo en el cielo de la mañana”.
COSMOS
, editorial Planeta.
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4 El hombre como ser Cultural.
CULTURA
CULTURA
Dos significados :
1) El más antiguo significa la
formación del hombre , su mejoramiento y su perfeccionamiento .
2) Significa
el producto de esa formación, el conjunto de los modos de vivir y de pensar
cultivados , civilizados , pulimentados .
El paso del primer al segundo significado se da en el
siglo XVIII por la filosofía iluminista .
KANT : “...La producción en un ser racional ,de la
capacidad de escoger los propios fines en general (y por lo tanto ser libre )
es la cultura . La cultura puede ser el último fin que la naturaleza ha tenido
razón de poner al género humano...”
1- Primer significado PAIDEIA
o HUMANITAS.
En este sentido cultura es la educación del hombre como
tal , debido a las buenas artes , que son propias solo del hombre (poesía ,
elocuencia , filosofía ) .Es entonces la búsqueda y la realización que el
hombre hace de si o sea la verdadera naturaleza humana (estrecha relación con
la filosofía , conocimiento de si y de su mundo , la búsqueda de la verdad , el
hombre no puede realizarse como tal sino en la vida de la comunidad , en la
Polis ). En esta situación se excluía las actividades utilitarias , los
trabajos manuales , las artes .
EDAD MEDIA : La cultura conservó el carácter
contemplativo , pero transformó su carácter naturalista ( favoreciendo el
Trivium que constaba de gramática , retórica , dialéctica ; sobre el Cuadrivium
que constaba de aritmética , geometría , astronomía , música .)
RENACIMIENTO: Partiendo del redescubrimiento
clásico , asume un nuevo carácter naturalista , concibiendo la cultura como la
formación del hombre en su mundo , esto es , como la formación que permite al
hombre vivir del modo mejor y más perfecto .La religión misma es un punto
importante de la cultura , enseña a vivir en esta vida. Modifica el carácter
contemplativo por otro activo . A través de la sabiduría el hombre llega a su
realización total y resulta un microcosmos en este mundo . Aunque mantiene el
carácter aristocrático de la cultura , pero incluye ahora el trabajo .
ILUSTRACIÓN : Se da la tentativa de sacarle a la
cultura el carácter aristocrático .Extiende la ilustración , la crítica
racional a la cultura , para darle el rol de instrumento de renovación de la
vida social e individual ( no solo de los sabios ) . Tratan de hacer la cultura
universal (La enciclopedia por ejemplo).
ROMANTICISMO : La cultura tomo cierto carácter
reaccionaria y antiliberal , intentando de diversas maneras volver a dale un
carácter aristocrático .
Antes del período
contemporáneo , la cultura se iba ensanchando
con los aportes de las nuevas disciplinas científicas que se formaban y
adquirían su autonomía .
CONTEMPORÁNEA :El problema fundamental de la
cultura es conciliar las exigencias de la especialización ( inseparables de un
desarrollo maduro de las actividades culturales ) con la de una formación
humana total o por lo menos suficientemente equilibrada .
2-SEGUNDO SIGNIFICADO.
La palabra cultura es utilizada actualmente por
sociólogos y antropólogos para señalar , el conjunto de modos de vida creadas ,
aprendidas , trasmitidas por una generación a otra , entre los miembros de una
sociedad particular . Según SPENGLER civilización es el perfeccionamiento y fin
de la cultura , su destino inevitable .Las civilizaciones son lo devenido que
sucede al devenir .
Se ha mostrado la utilidad del
término cultura para indicar el conjunto de modos de vida de un grupo humano
determinado , sin referencia al sistema de los valores al que orientan estos
modos de vida .
PARA FINALIZAR : El hombre no tiene una consistencia
invariable, cerrada. Solamente su estructura más general , el modo peculiar de
percibir le ha sido dado por herencia fija .Además se alza un segundo piso ,
que no está determinado por la naturaleza , sino sometido a su propia fuerza
creadora y a su decisión .Todo esto es cultura . Y la cultura debe sacarla de
si libremente , por eso varía de pueblo a pueblo , de época a época .
La conciencia del hombre es
su propio escultor , tanto como la conciencia de que él es el escultor de su
cultura .
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5 DON VALENTÍN ESPINOSA
"Quisiera
hablarles del amigo más culto que yo conozco. El amigo más culto que yo conozco
se llama Don Valentín Espinosa y no sabe leer. Pero es culto, profundamente
culto, porque la cultura es transformar la naturaleza.
Cuando los hombres aparecieron en el mundo, por cualquiera de los caminos que ustedes quieran , encontraron animales, montañas, viento, otros hombres, encontraron el mar, las nubes.
Todo eso, incluidos los otros hombres, eso es la naturaleza. Lo que el hombre no encontró, lo que el hombre agregó, lo que el hombre inventó, lo que el hombre puso en el mundo que él encontró, eso es cultura.
Desde pulir una piedra hasta una nave cósmica que va a llegar a Marte, eso es la cultura.
Contar un cuento que no existía en la naturaleza es cultura. Y Don Valentín Espinosa es el mejor cosechador de maíz que hay en la región. Por lo tanto, Don Valentín Espinosa es un hombre que está transformando la naturaleza y arranca maíz de tierras malas y saca grandes cosechas de tierras buenas y tiene la sonrisa y tiene la alegría y va entregando sus mazorcas a la gente como entrega también sus cuentos.
Así pues, que si él es capaz de transformar el mundo, si él es capaz de agregar algo al mundo, Don Valentín es profundamente culto. Por lo menos más culto que el licenciado Martínez que es notario público en mi pueblo, que sabe latín, pero que se ha pasado toda la vida atornillado en su escritorio sin cambiar nada en el mundo.
Don Valentín Espinosa pues, no sabe leer. Bueno, yo digo mal, yo me corrijo, Don Valentín Espinosa lee todo, fuera de los libros, lee todo. Porque Don Valentín Espinosa, por ejemplo, sabe leer en las nubes, sabe leer en las aguas del río, sabe leer en los ojos de las muchachas, sabe leer en los sueños, sabe leer en los movimientos de las hojas de los árboles, sabe leer en la forma en que se mueve el trigo en el viento, sabe leer en las risas de los niños, sabe leer las fotografías de los periódicos. En fin, fuera de los libros, Don Valentín lee en todos lados…”
Cuando los hombres aparecieron en el mundo, por cualquiera de los caminos que ustedes quieran , encontraron animales, montañas, viento, otros hombres, encontraron el mar, las nubes.
Todo eso, incluidos los otros hombres, eso es la naturaleza. Lo que el hombre no encontró, lo que el hombre agregó, lo que el hombre inventó, lo que el hombre puso en el mundo que él encontró, eso es cultura.
Desde pulir una piedra hasta una nave cósmica que va a llegar a Marte, eso es la cultura.
Contar un cuento que no existía en la naturaleza es cultura. Y Don Valentín Espinosa es el mejor cosechador de maíz que hay en la región. Por lo tanto, Don Valentín Espinosa es un hombre que está transformando la naturaleza y arranca maíz de tierras malas y saca grandes cosechas de tierras buenas y tiene la sonrisa y tiene la alegría y va entregando sus mazorcas a la gente como entrega también sus cuentos.
Así pues, que si él es capaz de transformar el mundo, si él es capaz de agregar algo al mundo, Don Valentín es profundamente culto. Por lo menos más culto que el licenciado Martínez que es notario público en mi pueblo, que sabe latín, pero que se ha pasado toda la vida atornillado en su escritorio sin cambiar nada en el mundo.
Don Valentín Espinosa pues, no sabe leer. Bueno, yo digo mal, yo me corrijo, Don Valentín Espinosa lee todo, fuera de los libros, lee todo. Porque Don Valentín Espinosa, por ejemplo, sabe leer en las nubes, sabe leer en las aguas del río, sabe leer en los ojos de las muchachas, sabe leer en los sueños, sabe leer en los movimientos de las hojas de los árboles, sabe leer en la forma en que se mueve el trigo en el viento, sabe leer en las risas de los niños, sabe leer las fotografías de los periódicos. En fin, fuera de los libros, Don Valentín lee en todos lados…”
Fragmento de una
conferencia dictada por el poeta mexicano Eraclio
Zepeda
en ocasión de la
inauguración de una biblioteca popular , en la que propuso a los jóvenes la
recolección por escrito de cuentos que se transmiten oralmente en la comunidad,
porque “cuando muere un anciano muere una biblioteca.”
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6 Carta del Jefe
Seattle. (fragmentos).
El Presidente
en Washington manda decir que desea comprarnos nuestra tierra. ¿Pero cómo se
puede comprar o vender el cielo o la tierra? La idea nos es extraña. Si no
somos dueños del aire o del agua, ¿cómo podrían ustedes comprarlas?
Cada parte de esta tierra es sagrada para mi
pueblo. Cada aguja brillante de pino. Cada grano de arena. Cada niebla en los
bosques oscuros. Cada arroyo. Cada insecto que zumba. Todos son sagrados en la
memoria y la experiencia de mi pueblo. Conocemos la savia que corre dentro de
los árboles, como conocemos la sangre que recorre nuestras venas. Somos parte
de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras
hermanas. El oso, el ciervo, la gran águila, son nuestros hermanos. Las crestas
rocosas, las hierbas del prado, el cuerpo caliente del caballo y el hombre,
todos pertenecen a la misma familia. El agua brillante que se mueve en los
arroyos y ríos no es sólo agua, sino la sangre de nuestros antepasados.
Si les vendemos
nuestra tierra, deben recordar que ella es sagrada. Cada reflejo en el agua
clara de los lagos habla de hechos y memorias
en la vida de mi pueblo. El murmullo de las aguas es la voz del padre de
mi padre. Los ríos son nuestros hermanos. Ellos sacian nuestra sed. Transportan
nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos.
Así que ustedes
deben tener para con los ríos las cortesías y el cuidado que tendrían para con
un hermano. Si nosotros les vendemos nuestra tierra, recuerden que el aire es
precioso para nosotros, puesto que comparte su espíritu con toda la vida que
alimenta. El viento que le dio su primer aliento a nuestro abuelo también
recibió su último suspiro. El viento también les da a nuestros hijos el
espíritu de vida. Así que si les vendemos nuestra tierra, tienen que mantenerla
apartada y sagrada como un sitio donde el hombre puede ir a probar el viento
endulzado por las flores del prado.
¿Les enseñaran
a sus hijos lo que nosotros les hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es
nuestra madre? Lo que le pasa a la tierra les pasa a los hijos de la tierra.
Esto sabemos. La tierra no le pertenece al hombre. El hombre le pertenece a la
tierra. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que nos une a todos.
El hombre no tejió la tela de la vida, es sólo
una hebra de ella. Lo que le haga a esa tela se lo hace a sí mismo.
Una cosa
sabemos: que nuestro Dios es también vuestro Dios. La tierra es preciosa para
El. Y dañar la tierra es expresar desprecio por su creador.
Vuestro destino
es un misterio para nosotros. ¿Qué pasará cuando todos los búfalos hayan sido
matados? ¿Cuándo todos los caballos salvajes hayan sido domados? ¿Qué pasará
cuando los rincones secretos del bosque se carguen con el olor de muchos
hombres y la visión de las colinas quede oculta por los hilos para hablar?
¿Adónde estará el bosque? No estará más. ¿Dónde estará el aguila? No estará más
¿Y qué significa decir adiós al caballo rápido y a la cacería, sino el fin de
la vida y el comienzo de la supervivencia?
Cuando el último
hombre rojo haya desaparecido con su pradera, y su recuerdo sea sólo la sombra
de una nube pasando sobre la tierra, ¿seguirán aquí estas playas y estos
bosques? ¿Quedará algo del espíritu de mi pueblo?
Amamos esta
tierra como un recién nacido ama el latido del corazón de su madre.
Así que, si les
vendemos nuestra tierra, amenla como nosotros la hemos amado. Cuidenla como
nosotros la hemos cuidado. Recuerden esta tierra como es cuando la reciban.
Preserven la
tierra para todos sus hijos y amenla como Dios nos ama a todos. Como nosotros
somos parte de la tierra, ustedes también lo son.
Esta tierra nos
es preciosa y es preciosa para ustedes también. Una cosa sabemos, que hay un
solo Dios. Ningún hombre, sea rojo o blanco, puede apartase de esto. Somos hermanos,
después de todo.
( Estos son
algunos fragmentos de la carta que el jefe Seattle enviara al Presidente de los
Estados Unidos hacia 1855, cuando el gobierno norteamericano se aprestaba a
comprarle la tierra a los aborígenes de esa zona, el norte del actual Estado de
Washington. El jefe le dio nombre igualmente a la actual ciudad de Seattle,
capital de dicho Estado )
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¿Vivir
mejor o «el buen vivir»?
Según la ideología dominante, todo el mundo quiere vivir mejor y disfrutar de una mejor calidad de vida. De modo general asocia esta calidad de vida al Producto Interior Bruto de cada país. El PIB representa todas las riquezas materiales que produce un país. Entonces, de acuerdo con este criterio, los países mejor situados son Estados Unidos, seguido de Japón, Alemania, Suecia y otros. El PIB es una medida inventada por el capitalismo para estimular la producción creciente de bienes materiales de consumo.
Según la ideología dominante, todo el mundo quiere vivir mejor y disfrutar de una mejor calidad de vida. De modo general asocia esta calidad de vida al Producto Interior Bruto de cada país. El PIB representa todas las riquezas materiales que produce un país. Entonces, de acuerdo con este criterio, los países mejor situados son Estados Unidos, seguido de Japón, Alemania, Suecia y otros. El PIB es una medida inventada por el capitalismo para estimular la producción creciente de bienes materiales de consumo.
En los últimos años, a la vista del crecimiento de la pobreza y de la urbanización favelizada del mundo y hasta por un sentido de decencia, la ONU introdujo la categoría IDH, el «Índice de Desarrollo Humano». En él se incluyen valores intangibles como salud, educación, igualdad social, cuidado de la naturaleza, equidad de género y otros. Ha enriquecido el sentido de «calidad de vida», que era entendido de forma muy materialista: goza de una buena calidad de vida quien consume más y mejor. Según el IDH, la pequeña Cuba se presenta mejor situada que Estados Unidos aunque con un PIB comparativamente ínfimo.
Por delante de todos los países está Bután, encajonado entre la China y la India, a los pies del Himalaya, muy pobre materialmente, pero que estableció oficialmente el «Índice de Felicidad Interna Bruta». Ésta no se mide por criterios cuantitativos, sino cualitativos, como buen gobierno de las autoridades, distribución equitativa de los excedentes de la agricultura de subsistencia, de la extracción vegetal y de la venta de energía a la India, buena salud y educación y, especialmente, buen nivel de cooperación de todos para garantizar la paz social.
En las tradiciones indígenas de Abya Yala, nombre para nuestro continente indoamericano, en vez de «vivir mejor» se habla de «el buen vivir». Esta categoría entró en las constituciones de Bolivia y Ecuador como el objetivo social a ser perseguido por el Estado y por toda la sociedad.
El «vivir mejor» supone una ética del progreso ilimitado y nos incita a una competición con los otros para crear más y más condiciones para «vivir mejor». Sin embargo, para que algunos puedan «vivir mejor» millones y millones tienen y han tenido que «vivir mal». Es la contradicción capitalista.
Por el contrario, el «buen vivir» apunta a una ética de lo suficiente para toda la comunidad, y no solamente para el individuo. El «buen vivir» supone una visión holística e integradora del ser humano, inmerso en la gran comunidad terrenal, que incluye además de al ser humano, al aire, el agua, los suelos, las montañas, los árboles y los animales; es estar en profunda comunión con la Pachamama (Tierra), con las energías del Universo, y con Dios.
La preocupación central no es acumular. Además, la Madre Tierra nos proporciona todo lo que necesitamos. Con nuestro trabajo suplimos lo que ella por las excesivas agresiones no nos puede dar, o le ayudamos a producir lo suficiente y decente para todos, también para los animales y las plantas. El «buen vivir» es estar en permanente armonía con todo, celebrando los ritos sagrados que continuamente renuevan la conexión cósmica y con Dios.
El «buen vivir» nos convida a no consumir más de lo que el ecosistema puede soportar, a evitar la producción de residuos que no podemos absorber con seguridad y nos incita a reutilizar y reciclar todo lo que hemos usado. Será un consumo reciclable y frugal. Entonces no habrá escasez.
En esta época de búsqueda de nuevos caminos para la humanidad la idea del «buen vivir» tiene mucho que enseñarnos.
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b. Jiddu Krishnamurti
“Sobre la ética y los medios de vida”
“Una vida
sencilla no consiste meramente en la tenencia de pocas cosas, sino en un recto
medio de vida y en la libertad con respecto a aturdimientos, vicios y ansias de
poseer. Estando libre del espíritu adquisitivo, crearemos los medios de
ganarnos rectamente la vida, pero hay ciertos medios obviamente incorrectos. La
codicia, la tradición y el deseo de poder producirán los medios de vida
incorrectos. Aun en estos tiempos, cuando estamos todos están enganchados a una
clase particular de trabajo, es posible encontrar la ocupación apropiada. Cada
cual debe tomar conciencia de los problemas que engendra una ocupación
incorrecta con sus desastres y desdichas, su tediosa rutina y sus métodos
destructivos. ¿No es necesario que cada uno sepa por sí mismo cuáles son los
rectos medios de vida? Si somos avaros, envidiosos, si buscamos el poder,
entonces nuestros medios de vida corresponderán a nuestros requerimientos
internos y, por consiguiente, producirán un mundo de competencia, crueldad y
opresión que finalmente termina en la guerra.”
El existencialismo es una corriente de pensamiento
filosófico que se ubica principalmente a principios de este siglo . El
existencialismo abarca todas aquellas filosofías que tienen en común el
análisis de la existencia . Cuando hablamos de existencia decimos que es
el modo de ser propio del hombre, en cuanto ser en el mundo, o sea siempre en una situación determinada y según
las posibilidades .
Existir significa hallarse en relación con el mundo
, con las cosas o con los hombres .
El existencialismo afirma que el hombre es una
realidad finita (limitada) que existe y obra por su propia cuenta y riesgo .
*Conviene aclarar aquí que estos son algunos de los
caracteres comunes a todo el existencialismo , dentro de el hay diversos
autores y opiniones , pero solo nos ocuparemos de los aportes de SARTRE
sobre el hombre y la libertad . ( otros autores existencialistas : KIERKEGAARD
, HEIDEGGER , JASPERS )
JEAN PAUL SARTRE : Nació en 1905 en FRANCIA ,
fue novelista y dramaturgo , filósofo , resistente contra la ocupación nazi de
FRANCIA en la 2ª guerra mundial ; autor entre otras obras : El Ser y la Nada , Crítica de la Razón Dialéctica
, El Existencialismo es un Humanismo .
EL HOMBRE Y LA LIBERTAD .
-El hombre no posee naturaleza alguna , ninguna
esencia predeterminada . Su esencia es más bien la Libertad , la esencia del
hombre es su existencia .
-Si el hombre estuviera determinado por su pasado ,
entonces no podría elegir .
-La
Libertad se revela como angustia , ésta es la forma de la
conciencia para el hombre , porque a pesar de toda circunstancia ( por dura que
sea ) , siempre debe elegir y hacerse a si mismo .
-Somos libres , pero nos reconocemos como tales en
los otros , en su Libertad .
FRAGMENTOS DE : “EL EXISTENCIALISMO ES UN HUMANISMO” .
“...(Los
Existencialistas), lo que tienen en común es simplemente que consideran que la
existencia precede a la esencia ...”
“...El
existencialismo ateo a que yo represento es más coherente . Declara que si Dios
no existe , hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la
esencia , un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto y
que este ser es el hombre , la realidad humana ...”
“...Significa
que el hombre empieza por existir , se encuentra , surge en el mundo , y que
después se define . El hombre , tal como lo concibe el existencialista , si no
es definible , es porque empieza por no ser nada . Solo será después , y será
tal como se halla hecho . Así pues , no hay naturaleza humana , porque no hay
Dios para concebirla ...”
“...El
hombre empieza por existir , es decir , que empieza por ser algo que se lanza
hacia un por-venir y que es algo conciente de proyectarse hacia el por-venir
...”
“...El
hombre será ante todo , lo que habrá proyectado ser...”
“...En
efecto , todo está permitido si Dios no existe y , en consecuencia , el hombre
está abandonado , porque no encuentra ni en si , ni fuera de si una posibilidad
donde aferrarse .No encuentra ante todo excusas .Si , en efecto , la existencia
precede a la esencia , no se podrá jamás explicar la referencia a una
naturaleza humana dada y fija ; dicho de otro modo no hay determinismo , el
hombre es libre , el hombre es la libertad ...”
“...Es
lo que puede expresarse diciendo que el hombre está condenado a ser libre.
Condenado porque no se ha creado a si mismo, y sin embargo , por otro lado ,
libre , porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace
...”
Ejemplo: “...lo que
dice el existencialista es que el cobarde se hace cobarde , el héroe se hace
héroe ; hay siempre para el cobarde una posibilidad de no ser más cobarde y
para el héroe de dejar de ser héroe...”
Bibliografía
: Diccionario de Filosofía – ABBAGNANO
El Existencialismo es
un Humanismo – SARTRE
El pensamiento
Esencial de SARTRE – G . GARMENDIA
“...ANTES
DE QUE USTEDES VIVAN , LA VIDA
NO ES NADA ; LES CORRESPONDE A USTEDES DARLE UN SENTIDO Y EL
VALOR NO ES OTRA COSA QUE ESTE SENTIDO QUE USTEDES ELIGEN...”
“...RECORDAMOS AL HOMBRE QUE NO
HAY OTRO LEGISLADOR QUE EL MISMO, Y QUE ES EN EL DESAMPARO DONDE DECIDIRÁ DE SI
MISMO ; QUE ES TAL O CUAL LIBERACIÓN , TAL O CUAL REALIZACIÓN PARTICULAR , COMO
EL HOMBRE SE REALIZARÁ PRECISAMENTE COMO HUMANO...”
JEAN PAUL
SARTRE 1905 – 1980
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XIII Erich Fromm: La condición HUMANA
El hombre, por lo que respecta a su
cuerpo y a sus funciones fisiológicas, pertenece al reino animal. I.a conducta
del animal está determinada por instintos, por tipos específicos de acción que
a su vez están determinados por estructuras neurológicas hereditarias. Cuanto
más elevado es el lugar que un animal ocupa en la escala de desarrollo,
encontramos en él, en el momento de nacer, una mayor flexibilidad de los tipos
de acción y una menor adaptación estructural. En los primates superiores hasta
encontramos un grado considerable de inteligencia, es decir, el empleo de ideas
para la realización de los objetivos deseados, lo cual permite al animal ir más
allá de los tipos de acción prescritos por los instintos. Pero, por grande que
sea el desarrollo dentro del reino animal, algunos elementos básicos de
existencia siguen siendo los mismos.
El animal "es vivido" mediante
leyes biológicas naturales: forma parte de la naturaleza, y nunca la trasciende.
No tiene conciencia de carácter moral, ni de sí mismo ni de su existencia; no tiene
razón, si entendemos por razón la capacidad de penetrar la superficie percibida
por los sentidos v comprender la esencia que está tras aquella superficie-, por
lo tanto, el animal no tiene idea de la verdad, aunque puede tener alguna de lo
útil.
La existencia animal es una existencia
armónica entre el animal y la naturaleza; no, desde luego, en el sentido de que
las circunstancias naturales no amenacen con frecuencia al animal y le obliguen
a sostener una ruda lucha para subsistir, sino en el sentido de que el animal
está equipado por la naturaleza para hacer frente a las mismas circunstancias
que va a encontrar, así como la semilla de una planta está equipada j>or la
naturaleza para utilizar
las condiciones de suelo, clima, etc., a
las que ha llegado a adaptarse en el proceso de la evolución.
En cierto momento de la evolución animal
ocurrió un acontecimiento singular, comparable a la primera aparición de la
materia, a la primera aparición de la vida y a la primera aparición de la
existencia animal. Ese nuevo acontecimiento ocurrió cuando, en el proceso de la
evolución, la acción dejó de ser esencialmente
determinada por el instinto; cuando la adaptación a la naturaleza
perdió su carácter coercitivo; cuando la acción dejó de estar esencialmente
determinada por mecanismos trasmitidos hereditariamente. Cuando el animal
trasciende a la naturaleza, cuando trasciende al papel puramente pasivo de la
criatura, cuando se convierte, biológicamente hablando, en el animal más
desvalido, nace el hombre. En ese momento, el animal se ha emancipado de
la naturaleza mediante la posición erecta y vertical, y el cerebro ha crecido
mucho más que en los animales superiores. Este nacimiento del hombre puede
haber durado centenares de miles de años, pero lo que importa es que surgió una
especie nueva que trasciende a la naturaleza, que la vida adquirió
conciencia
de sí misma.
La autoconciencia, la razón y la
imaginación rompieron la "armonía" que caracteriza a la existencia
animal. Su aparición convirtió al hombre en una anomalía, en un capricho del
universo. El hombre forma parte de la naturaleza, está sujeto a sus leyes
físicas y no puede modificarlas, pero trasciende a todo el resto de la naturaleza.
Aunque forma parte de ella, está situado aparte; no tiene casa, pero está
encadenado al medio que comparte con todas las criaturas. Lanzado a este mundo,
en un lugar y un tiempo accidentales, se ve impulsado a salir de él, también accidentalmente.
Como tiene conciencia de sí mismo, se da cuenta de su importancia y de las
limitaciones de su existencia. Prevé su propio fin: la muerte. Nunca se ve
libre de la dicotomía de su existencia: no puede librarse de su alma, aunque
quiera; no puede librarse de su cuerpo mientras vive, y éste lo impulsa a querer
vivir. La razón, bendición del hombre, es también su maldición: le obliga a
luchar sempiternamente por resolver una dicotomía insoluble. La existencia
humana difiere en este respecto
de la de todos los demás organismos: se
halla en un estado de desequilibrio constante e inevitable. La vida del hombre
no puede "ser vivida" repitiendo el patrón o modelo de su especie: tiene
que vivirla él. El hombre es el único animal que puede aburrirse, que
puede sentirse expulsado del paraíso. El hombre es el único animal para quien
su propia existencia constituye un problema que tiene que resolver y del cual
no puede escapar. No puede regresar al estado prehumano de armonía con la
naturaleza; tiene que seguir desarrollando su razón hasta hacerse dueño de la
naturaleza y de sí mismo.
Pero el nacimiento del hombre, tanto
ontogénica como filogénicamente, es esencialmente un acontecimiento negativo.
El hombre carece de la adaptación instintiva a la naturaleza, carece de fuerza
física, es, al nacer, el más desvalido de los animales, y necesita
protección durante mucho más tiempo que cualquiera de ellos. Aunque ha perdido
la unidad con la naturaleza, no se le han dado medios para llevar una
existencia nueva al margen de la naturaleza. Su razón es sumamente
rudimentaria, no conoce los procesos de la naturaleza, ni dispone de
instrumentos que sustituyan a los instintos perdidos; vive dividido en pequeños
grupos, sin conocerse a sí mismo ni a los demás; realmente, el mito bíblico del
paraíso expresa la situación con perfecta claridad.
El hombre, que vive en el jardín del
Edén, en completa armonía con la naturaleza pero sin conciencia de sí mismo,
empieza su historia por el primer acto de libertad, desobedeciendo una orden.
En aquel mismo momento, adquiere conciencia de sí mismo, de su aislamiento, de
su desamparo: es arrojado del paraíso, y le impiden regresar a él dos
ángeles con espadas de fuego. La evolución del hombre se basa en el hecho de
que ha perdido su patria originaria, la naturaleza, y que no podrá nunca regresar
a ella, no podrá nunca volver a ser un animal. No hay más que un camino que
pueda seguir: salir por completo de su patria natural, y encontrar una nueva
patria, una nueva patria creada por él, haciendo del mundo un mundo humano y
haciéndose él mismo verdaderamente humano.
Cuando el hombre nace, tanto en cuanto
especie como en cuanto individuo, es desplazado de una situación definida, tan definida
como los instintos, a una situación indefinida, incierta y abierta. Sólo hay
certidumbre en cuanto al pasado, y en cuanto al futuro por lo que se refiere a
la muerte, la cual, en realidad, es la vuelta al pasado, al estado inorgánico
de la materia. Así, pues, el problema de la existencia humana es único en
toda la naturaleza: el hombre ha salido
de la naturaleza, por decirlo así, y aún está en ella; es en parte divino y en
parte animal, en parte infinito y en parte finito. La necesidad de encontrar
soluciones siempre nuevas -para las contradicciones de su existencia, de
encontrar formas cada vez más elevadas de unidad con la naturaleza, con
sus prójimos y consigo mismo, es la fuente de todas las fuerzas
psíquicas que mueven al hombre, de todas sus
pasiones, afectos y ansiedades.
El animal está contento si sus
necesidades fisiológicas —el hambre, la sed y el apetito sexual— están satisfechas.
En la medida en que el hombre es también animal, esas necesidades son en
él igualmente imperiosas y deben ser satisfechas. Pero en la medida
en que el hombre es humano, la satisfacción de esas necesidades
instintivas no basta para hacerle feliz, ni basta siquiera para
mantenerle sano. El punto arquimédico del dinamismo específicamente humano
está en esa singularidad de la situación humana; el conocimiento de la
psique humana tiene que basarse en el análisis de las necesidades del
hombre procedentes
de las condiciones de su existencia.
Así, pues, el problema que la especie
humana, lo mismo que cada individuo, tienen que resolver es el de su
nacimiento. El nacimiento físico, si pensamos en el individuo, no es de ninguna
manera un hecho tan decisivo y singular como parece. Evidentemente, es muy
importante el paso de la vida intrauterina a la vida extrauterina; pero en
muchos respectos el niño después de nacer no es diferente del niño antes de nacer:
no percibe las cosas
exteriores, no puede alimentarse por sí
mismo, depende por completo de la madre y perecería sin su ayuda. En realidad,
continúa el proceso del nacimiento. El niño empieza a reconocer los objetos exteriores,
a reaccionar afectivamente, a tomar las
cosas y a coordinar los movimientos, a andar. Pero el nacimiento continúa. El
niño aprende a hablar, aprende el uso y función de las cosas, aprende a
relacionarse a sí mismo con los demás, a evitar el castigo y a conseguir
alabanzas y aprobación. Lentamente la persona en desarrollo va aprendiendo a
amar, a utilizar la razón, a ver el mundo objetivamente. Empieza a desarrollar
sus facultades, a adquirir el sentido de identidad, a vencer la seducción de
los sentidos en beneficio de una vida más íntegra y completa.
El nacimiento, pues, en el sentido
convencional de la palabra, no es más que el comienzo del nacimiento en sentido
amplio. La vida toda del individuo no es otra cosa que el proceso de darse nacimiento
a sí mismo; realmente, hemos nacido plenamente cuando morimos, aunque es
destino trágico de la mayor parte
de los individuos morir antes de haber
nacido.
Según todo lo que sabemos acerca de la
evolución de la especie humana, el nacimiento del hombre debe entenderse en el mismo
sentido que el nacimiento del individuo. Cuando el hombre trascendió cierto
umbral de adaptación instintiva mínima dejó de ser un animal, pero estaba tan
desvalido e impreparado para la existencia humana como lo está el niño
individual en el momento de nacer. El nacimiento del hombre empezó con los primeros
individuos de la especie Homo sapiens, y la historia humana no es otra
cosa que el proceso de ese nacimiento. Le costó al hombre centenares de miles
de años dar los primeros pasos por la vida humana; pasó por una fase narcisista
de magia omnipotente, por el totemismo y el culto a la naturaleza, hasta que llegó
a los comienzos de la formación de la conciencia, a la objetividad, al amor
fraternal. En los cuatro mil años últimos
de su historia, ha tenido vislumbres del
hombre plenamente nacido y plenamente despierto, vislumbres expresadas de
maneras no muy diferentes por los grandes maestros del hombre en Egipto,
China, India, Palestina, Grecia y
México.
El hecho de que el nacimiento del hombre
sea primordialmente un acontecimiento negativo, el de verse arrancado a la originaria
identidad con la naturaleza, y que no pueda regresar al punto de donde viene,
implica que el proceso de nacimiento no es de ningún modo un proceso fácil.
Cada paso en su nueva existencia humana es temeroso: significa siempre la
renuncia a un estado seguro, que era relativamente conocido, por un estado
nuevo y que uno todavía no domina.
Indudablemente, si el niño pensara, en el momento de cortar el cordón umbilical
sentiría miedo de morir. Un hado benigno nos protege contra este primer pánico.
Pero en todo paso nuevo, en toda fase nueva de nuestro nacimiento, volvemos a
sentirnos asustados. No nos vemos nunca libres de dos tendencias antagónicas:
una a salir del útero, de la forma animal de existencia, para entrar en una
forma de existencia más humana, a pasar
de la esclavitud a la libertad; otra, a volver al útero, a la naturaleza, a la
certidumbre y la seguridad. En la historia del individuo y de la especie, la tendencia
progresiva se ha revelado como la más fuerte, pero los fenómenos de
desequilibrio mental y la regresión de la especie humana a posiciones
aparentemente abandonadas hace ya generaciones muestran la intensa lucha que
acompaña a cada nuevo acto de nacimiento.
LAS
NECESIDADES DEL HOMBRE. CÓMO NACEN DE LAS CONDICIONES DE SU EXISTENCIA
La vida del hombre está determinada por
la alternativa inevitable entre retroceso y progreso, entre el regreso de la
existencia animal y la llegada a la existencia humana. Todo intento de
retroceder es doloroso, y conduce inevitablemente al sufrimiento y a la
enfermedad mental, a la muerte fisiológica o a la muerte mental (locura). Cada
paso adelante también es doloroso y temible, hasta que se llega a cierto punto
en que el miedo y la duda
tienen proporciones menores. Además de
las necesidades alimentadas fisiológicamente (hambre, sed, sexo), todas las
necesidades esenciales del hombre están determinadas por esa polaridad. El hombre
tiene que resolver un problema, pues no puede permanecer siempre en la situación
dada de una adaptación pasiva la naturaleza. Ni aun la satisfacción más
completa de todas sus necesidades instintivas resuelve su problema humano; sus
pasiones y necesidades más intensas no son las enraizadas en su cuerpo, sino
las enraizadas en la peculiaridad misma de su existencia. Ahí está también la
clave del psicoanálisis humanístico. Freud,
buscando la fuerza básica que motiva las
pasiones y los deseos humanos, creyó haberla encontrado en la libido. Pero
aunque el impulso sexual y todas sus derivaciones son muy poderosos, no son de
ningún modo las fuerzas más poderosas que actúan en el hombre, y su frustración
no es causa de perturbaciones mentales.
Las fuerzas más poderosas que motivan la
conducta del hombre nacen de las condiciones de su existencia, de la
"situación humana".
(texto extraído del Libro: Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea de Erich Fromm)
(texto extraído del Libro: Psicoanálisis de la Sociedad Contemporánea de Erich Fromm)
XIV. El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre (F. Engels)
“El
trabajo es la fuente de toda riqueza, afirman los especialistas en Economía
política. Lo es, en efecto, a la par que la naturaleza, proveedora de los
materiales que él convierte en riqueza. Pero el trabajo es muchísimo más que
eso. Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en
tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al
propio hombre. (…)
La
comparación con los animales nos muestra que ésta explicación del origen del
lenguaje a partir del trabajo y con el trabajo es la única acertada. Lo poco
que los animales, incluso los más desarrollados, tienen que comunicarse los
unos a los otros puede ser transmitido sin el concurso de la palabra
articulada. Ningún animal en estado salvaje se siente perjudicado por su
incapacidad de hablar o de comprender el lenguaje humano (…)
Primero
el trabajo, luego y con él la palabra articulada, fueron los dos estímulos
principales bajo cuya influencia el cerebro del mono se fue transformando
gradualmente en cerebro humano, que, a pesar de toda su similitud, lo supera
considerablemente en tamaño y en perfección. Y a medida que se desarrollaba el
cerebro, desarrollábanse también sus instrumentos más inmediatos: los órganos
de los sentidos (…)
El
hombre, que había aprendido a comer todo lo comestible, aprendió también, de la
misma manera, a vivir en cualquier clima. Se extendió por toda la superficie
habitable de la Tierra siendo el único animal capaz de hacerlo por propia
iniciativa. Los demás animales que se han adaptado a todos los climas -los
animales domésticos y los insectos parásitos- no lo lograron por sí solos, sino
únicamente siguiendo al hombre. Y el paso del clima uniformemente cálido de la
patria original, a zonas más frías donde el año se dividía en verano e
invierno, creó nuevas necesidades, al obligar al hombre a buscar habitación y a
cubrir su cuerpo para protegerse del frío y de la humedad. Así surgieron nuevas
esferas de trabajo y, con ellas, nuevas actividades que fueron apartando más y
más al hombre de los animales (…)
Gracias
a la cooperación de la mano, de los órganos del lenguaje y del cerebro, no sólo
en cada individuo, sino también en la sociedad, los hombres fueron aprendiendo
a ejecutar operaciones cada vez más complicadas, a plantearse y a alcanzar
objetivos cada vez más elevados. El trabajo mismo se diversificaba y
perfeccionaba de generación en generación extendiéndose cada vez a nuevas
actividades”
F. Engels. 1876.
Primera edición: En a revista Die Neue Zeit, Bd. 2, N° 44, 1895-1896.
Recuperado de https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/1876trab.htm
LENGUAJE
El
fin del lenguaje es la comunicación o el intercambio, diálogo. En este proceso
de comunicación se puede ubicar por lo menos tres grandes
componentes: emisor, código , receptor .El emisor es
quien envía o dirige lo que quiere comunicarse . El código es el mensaje
propiamente dicho y consta de símbolos convencionales. El receptor es a quien
se dirige el mensaje comunicativo. Los códigos deben ser entendidos o
comprendidos por el emisor y el receptor.
Casi
constantemente hacemos uso de signos (el humo es signo de fuego)
,un signo es una entidad que para alguien remite a otra cosa . El
hombre además inventa signos convencionales (aplausos pueden significar
aprobación) las palabras son símbolos.
Estamos frente a
un lenguaje cuando los símbolos constituyen un sistema, una totalidad
organizada, según ciertas reglas que sirve para la comunicación, por ejemplo el
Inglés o el Español.
Todos los
lenguajes tienen carácter convencional, artificial, pero podemos hacer la
siguiente distinción:
Naturales:
históricamente consolidados, formados sin deliberación y se modifican
constantemente ( chino , francés)
Formales:
rigurosamente construido , las Matemáticas , Lógica
Técnicos: son
lenguajes naturales con palabras estrictamente definidas : el lenguaje dela
Medicina o del Derecho.
WITTGENSTEIN
insistió, con razón, en que hay incontables
tipos diferentes de usos de lo que llamamos símbolos , palabras , oraciones.
USO INFORMATIVO.
Por lo común ,
esto se realiza mediante la formulación y la afirmación (o negación)de
proposiciones. En este contexto usamos información de modo que
incluya también la mala información , tanto los razonamientos correctos como
los incorrectos . El discurso informativo es usado para describir el mundo y
para razonar acerca de él , (ejemplo : la ciencia ).
USO EXPRESIVO.
LA POESÍA NOS
BRINDA LOS MEJORES EJEMPLOS DEL LENGUAJE QUE CUMPLE UNA FUNCIÓN EXPRESIVA . LA
POESÍA NO PRETENDE DE NINGÚN MODO INFORMARNOS ACERCA DE HECHOS O TEORÍAS
CONCERNIENTES AL MUNDO. EL PROPÓSITO DEL POETA ES COMUNICAR , NO CONOCIMIENTO
SINO SENTIMIENTOS Y ACTITUDES. EXPRESA EMOCIONES QUE SENTÍA SU AUTOR Y PARA
PODER DESPERTAR EN EL LECTOR SENTIMIENTOS SIMILARES.
Hay
expresiones emotivas que son poéticas , por ejemplo ¡Dios mío!, ¡Bravo! . El
discurso como tal no es ni verdadero ni falso.
El discurso
expresivo entonces se usa ya sea para manifestar los sentimientos del que habla
o para despertar ciertos sentimientos en el auditorio .
USO DIRECTIVO.
El lenguaje
cumple una función directiva cuando se lo usa con el propósito de originar o
impedir una acción manifiesta . Los ejemplos más claros de discursos directivos
son las órdenes y los pedidos . En su forma crudamente imperativa el uso
directivo no es ni verdadero ni falso . “Cierre la ventana”. Que la orden sea o
no obedecida no afecta ni determina su valor de verdad .
Si bien éstos
tres tipos de discursos sirven para graficar los principales usos del lenguaje
, pasa muchas veces que estos usos se encuentran mezclados . Un poema puede ser
expresivo e informativo cuando tiene cierta moraleja , que proporciona al
lector información para llevar determinada forma de vida.
Es importante
reconocer el valor informativo del lenguaje , la verdad o la falsedad , la
corrección o incorrección de razonamientos .Si deseamos evitar los
malentendidos , el lenguaje más útil es el que tiene menos impacto emotivo. Por
ejemplo si nuestro interés es de carácter científico, lo mejor será evitar el
lenguaje expresivo.
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XVI. Ernst Cassirer “El hombre como animal simbólico”
Los símbolos son
representaciones sensibles de ideas, y las ideas son representaciones
subjetivas de diferentes tipos de realidades. Estas representaciones, tanto las
simbólicas como las ideales, pueden ser compartidas por un grupo humano hasta
otorgarles cierto grado de eso que llamamos objetividad, y que no es más que la
tendencia de lo simbólico a la universalización: los símbolos pueden y deben
ser compartidos, ya que sólo así pueden llegar a funcionar como tales. Los
símbolos son una parte esencial de la comunicación humana y, como tal, se
pueden transmitir de unos individuos a otros, de unos grupos a otros, de unas
tradiciones a otras… Y es, precisamente, en este movimiento continuo, donde lo simbólico
adquiere su plenitud de significado. Porque la importancia del símbolo no
reside tanto en transmitir una imagen cerrada, un mensaje unidireccional o un
dogma estático, como en enriquecerse con las vivencias, reflexiones y opiniones
de todos aquellos que comparten un imaginario común. Cada sujeto reinterpreta
lo simbólico a la luz que, previamente, esos mismos símbolos han arrojado sobre
las cosas y sobre sí mismos, de forma que el círculo de lo simbólico se cierra
constantemente sin llegar a detenerse nunca. Desde esta perspectiva, los
símbolos son algo vivo y en constante evolución.
Decía Cassirer que el ser humano es un animal simbólico, lo que quiere decir que pensamos y actuamos simbólicamente. A base de símbolos, vamos construyendo un universo propio que va más allá del mundo físico captado por nuestros sentidos. Este universo simbólico se acaba convirtiendo en el verdadero hogar del ser humano, el cristal desde el que miramos hacia el mundo físico, la tierra sobre la que germinan las diferentes culturas y el vehículo de nuestro progreso o retroceso, según el caso. Lenguaje, mitología, música, arte, religión… todas ellas, y muchas más, son representaciones de ese mundo interior que sólo sale a la luz a través de lo simbólico al mismo tiempo que dan forma a la red con la que capturamos nuestras percepciones de lo real. Pensamos el mundo, lo simbolizamos y compartimos esos símbolos con los demás. Somos autores de un mundo humanizado donde nos sentimos cómodos y seguros ante la intuición de lo desconocido, ante lo que escapa a nuestro control. Desde el mismo momento en que el ser humano comenzó a habitar en este mundo cultural.
Decía Cassirer que el ser humano es un animal simbólico, lo que quiere decir que pensamos y actuamos simbólicamente. A base de símbolos, vamos construyendo un universo propio que va más allá del mundo físico captado por nuestros sentidos. Este universo simbólico se acaba convirtiendo en el verdadero hogar del ser humano, el cristal desde el que miramos hacia el mundo físico, la tierra sobre la que germinan las diferentes culturas y el vehículo de nuestro progreso o retroceso, según el caso. Lenguaje, mitología, música, arte, religión… todas ellas, y muchas más, son representaciones de ese mundo interior que sólo sale a la luz a través de lo simbólico al mismo tiempo que dan forma a la red con la que capturamos nuestras percepciones de lo real. Pensamos el mundo, lo simbolizamos y compartimos esos símbolos con los demás. Somos autores de un mundo humanizado donde nos sentimos cómodos y seguros ante la intuición de lo desconocido, ante lo que escapa a nuestro control. Desde el mismo momento en que el ser humano comenzó a habitar en este mundo cultural.
En la construcción del mundo dimos forma a
nuestra propia identidad, esa identidad quedó a merced de las variaciones de lo
simbólico y cada símbolo apareció como una nueva creación que demostraba la
existencia de múltiples identidades cambiantes
El animal simbólico abre una nueva perspectiva antropológica que rompe con el raciocentrismo clásico. El animal racional de Aristóteles se convierte, a través de este nuevo punto de vista, en un animal capaz de representar y comunicar el mundo a través de símbolos. Y, lo más importante, un animal que no sólo crea símbolos sino que también vive en ellos. Ya no somos animales cuya característica principal es la razón, sino que, además, ahora también somos capaces de crear y descifrar símbolos.
El animal simbólico abre una nueva perspectiva antropológica que rompe con el raciocentrismo clásico. El animal racional de Aristóteles se convierte, a través de este nuevo punto de vista, en un animal capaz de representar y comunicar el mundo a través de símbolos. Y, lo más importante, un animal que no sólo crea símbolos sino que también vive en ellos. Ya no somos animales cuya característica principal es la razón, sino que, además, ahora también somos capaces de crear y descifrar símbolos.
Los símbolos son nuestra
herramienta y nuestro lenguaje.
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XVII Epicteto (Hierápolis, 55 – Nicópolis, 135) fue un filósofo griego, de la escuela
estoica, que vivió parte de su vida como esclavo en Roma.
«Los hombres no se perturban por las cosas, sino por
la opinión que tienen de éstas.»
«No son las cosas que nos
pasan las que nos hacen sufrir, sino lo que nos decimos sobre estas cosas.»
«No es lo que
te pasa, es como te lo tomas. El dolor y el sufrimiento vienen de lo que nos
contamos a nosotros mismos sobre las consecuencias, sobre el futuro, sobre lo
que va a pasar como resultado de lo que ha pasado.»
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U. 4 La filosofía, los filósofos
Beneficios de la clase de filosofía en el Liceo.
CARLOS VAZ FERREIRA (filósofo uruguayo , contemporáneo)
¿QUÉ
ES LA FILOSOFÍA?
El
término FILOSOFÍA proviene del
griego y está compuesto de dos raíces: FILO
que significa “aspiración”,“simpatía”, “amor”, y SOFIA
que significa “sabiduría”.
El término puede interpretarse como “aspiración,
búsqueda de la sabiduría”.
EL PASO DEL MITO AL LOGOS EN GRECIA.
Expresión con la que se hace referencia al
origen de la filosofía como superación de las formas míticas y religiosas de
pensamiento y al advenimiento de un pensamiento racional que incluye tanto la
filosofía como la ciencia.
El origen de esta forma superadora del
pensamiento mítico se sitúa en la Grecia del siglo VI antes de nuestra era, más
concretamente en Jonia, y es obra fundamentalmente de los filósofos de la
escuela de Mileto: Tales, Anaximandro y Anaxímenes. Tal paso se produjo cuando
empezó a cobrar forma en las mentes de los hombres la convicción de que el caos
aparente de los acontecimientos tiene que ocultar un orden subyacente, y que
este orden es el producto de fuerzas impersonales.
Según Platón y Aristóteles, esta mutación
sería fruto de la admiración o asombro (tháumasein). Esto supone un logro
extraordinario ya que, en el contexto de la época en que se produjo, lo normal
y más probable eran las explicaciones de orden sagrado, religioso y mítico que
apelaban a seres personales y sobrenaturales con poderes extraordinarios (En un
período ya tardío Epicuro – 341-270 a. C.- señala, de manera contundente, el
abandono del mito para dar lugar a la explicación racional: “basta con que se
excluyan los mitos; cosa que es posible, si en perfecto acuerdo con las
apariencias o fenómenos, los consideramos como signos de lo que no aparece”,
Carta a Pitocles).
Sin embargo, actualmente no se acepta que la
filosofía sea simplemente una racionalización de los mitos. De lo que se trata,
fundamentalmente, es de un nuevo afán racional de encontrar un orden (cósmos)
más allá del caos y la búsqueda de un
único principio o fundamento (arjé) más allá de la multiplicidad y diversidad
de la realidad.
CONTEXTO:
La conjunción de los factores sociales, a
saber, el fin de la monarquía micénica y los cambios sociales correspondientes;
la ausencia de castas sacerdotales entre los griegos del siglo VI a. C.; el
afán sistematizador de Hesíodo y la influencia de los saberes de otros pueblos,
juntamente con la misma situación geográfica de Jonia en un cruce de
civilizaciones, es la que permite entender este paso del mito al logos, en el
que jugó también un papel importante el desarrollo de una escritura alfabética.
Como fruto de estos procesos surgió un pensamiento que excluye la
presencia de dioses como explicación de la naturaleza y la presencia de un
pensamiento abstracto que se constituirá en el fundamento de la inteligibilidad
de los procesos naturales sometidos al cambio: el lógos o razón, que se
entenderá como una ley universal. El primer elemento dependió de su relación
con el mito cosmogónico griego racionalizado; para entender el segundo, hay que
recurrir al proceso histórico de la constitución de la polis griega como
elemento determinante de la aparición de la racionalidad: La razón griega
aparece como hija de la ciudad, de la polis. En ambos procesos jugaron un papel
destacado la transmisión del saber mediante la palabra escrita y no ya
meramente por tradición oral y la actitud crítica.
LA ACTITUD CRÍTICA (Texto de Karl Popper)
Aproximadamente entre el siglo cinco y
seis antes de Cristo podemos encontrar en Grecia los primeros comienzos de una
evolución de algo así como un método científico. ¿Qué fue lo que sucedió allí?
¿Cuáles son los elementos en esta evolución? ¿De qué modo se relacionan las
nuevas ideas con los mitos tradicionales llegados del Este que, según creo,
suministraron muchas de las sugerencias decisivas para las nuevas ideas?
Entre los babilonios y los griegos, así
como entre los maorís de Nueva Zelanda – como, por otra parte, entre todos los
pueblos que inventan mitos cosmológicos – encontramos narraciones acerca del
comienzo de las cosas que intentan comprender o explicar la estructura del
Universo en términos de la historia de sus orígenes. Dichas narraciones se
hacen tradicionales y se conservan en escuelas especiales. La tradición
consiste a menudo en la conservación de una clase separada o elegida, los
sacerdotes, que la guardan celosamente. Las narraciones solo cambian poco a
poco – sobre todo a merced de las imprecisiones cometidas al transmitirlas, a
causa de incomprensiones y, a veces, merced a la adición de nuevos mitos
inventados por profetas o poetas.
Ahora bien, lo que considero nuevo en la
filosofía griega, la nueva adición a todo esto, no consiste tanto en la
sustitución de los mitos por algo más “científico”, cuanto en una nueva actitud
frente a los mitos. Creo que el hecho de que su carácter empiece a cambiar no
es más que una consecuencia de esta nueva actitud.
La nueva actitud a que me refiero es la
actitud crítica. En lugar de transformar dogmáticamente la doctrina (con el
único fin de conservar la tradición auténtica) encontramos una discusión crítica
de la misma. Algunos empiezan a plantear preguntas; ponen en tela de juicio la
integridad de la doctrina: su verdad.
La duda y la crítica existían ya sin duda
antes de este estadio. Lo nuevo, sin embargo, reside en que esa duda y crítica
se convierten a su vez en parte integrante de la tradición de la escuela. Una
tradición de orden superior sustituye la tradicional conservación del dogma –
en lugar de la teoría tradicional , en lugar del mito – nos encontramos con la
tradición de criticar teorías.
Así, no puede ser un mero accidente que
Anaximandro, el discípulo de Tales, desarrollase explícita y conscientemente
una teoría que se apartaba de la de su maestro ni que Anaxímenes, el discípulo
de Anaximandro, se apartase de un modo igualmente consciente de la doctrina de
su maestro. La única explicación plausible es que el propio fundador de la escuela desafiaba a
sus discípulos a que criticasen su teoría y los discípulos convirtieron esta
nueva actitud de su maestro en una tradición.
La actitud tradicional (pre- filosófica y
pre-científica) encuentra su mejor expresión en estas líneas de Jenófanes:
“ Si los bueyes, los caballos y los leones
tuviesen manos con que poder pintar y esculpir como hacen los hombres, entonces
los caballos pintarían a sus dioses como caballos; los bueyes, como bueyes.
Todos conformarían los cuerpos de sus dioses a imagen y semejanza de los suyos
propios.”
Esto no es solamente un reto crítico; es un
enunciado con conciencia plena y dominio de una metodología crítica.
Por tanto, creo que esta tradición de
crítica constituye una novedad carácterística tanto de la ciencia como de la
filosofía. Y esta actitud se lleva a cabo sin romper con la construcción
precientífica de mitos.
(En Popper, Karl, Conocimiento objetivo, Madrid,
Tecnos, 1992)
BREVE HISTORIA
DE LA FILOSOFÍA ANTIGUA
Superados los mitos como explicación, se
inicia el primer período del pensamiento racional:
LA FILOSOFÍA COSMOLÓGICA o
pre-socrática,
Buscan estos primeros filósofos, en la naturaleza el
principio universal de las cosas "arjé" (este principio es materia y
fuerza interior de movimiento o transformación) . Hay una búsqueda racional ,
de entender o comprender el COSMOS y la vida , y dentro de ellos el hombre .
Surgen en ASIA MENOR en el siglo VI ac .
TALES de MILETO. Plantea
que el principio es el agua , dice que la tierra es plana y que flota sobre las
aguas . El agua engendra la vida y todas las cosas . Plantea la noción de
COSMOS como universo ordenado , sujeto a leyes , y que el hombre las puede
conocer a través de la razón.
ANAXIMANDRO de MILETO. Para
él , el principio era lo APEIRON ( infinito ,indeterminado ) . Sostiene que las
cosas y el mundo surgen como resultado de torbellinos; afirma que la tierra no
puede ser plana y estar sostenida por las aguas pues , ¿quién sostiene al mar?
Introduce la lógica y el razonamiento para sostener respuestas adecuadas .
Habla de que la tierra debe ser esférica y se sostiene por equidistancia de
otros cuerpos . Intuye su posible rotación .
ANAXÍMENES de MILETO. Plantea
que el aire es lo primero y que este por rarefacción (produce
el fuego) , y por condensación (se solidifica formando la
tierra por ejemplo) .Su aporte se nota en estos dos conceptos abstractos (rarefacción
y condensación ) para explicar las cosas y los cambios. El aire es el
principio de vida y de animación de todos los seres .
HERÁCLITO de ÉFESO. El
principio para él es el fuego. Su filosofía trata de dar razones del cambio ,
plantea que lo permanente es el devenir . Los opuestos se atraen , lo único
real es el cambio .En los fragmentos que se han encontrado sostiene por ejemplo
que nadie se baña dos veces en el mismo río , porque nunca el río es el mismo ,
ni nosotros tampoco .
Entre los principales aportes de los filósofos
naturalistas se encuentra el fundar una tradición racional , crítica , libre
donde cada alumno superaba la argumentación propuesta por su maestro creando
una rica tradición del progreso del conocimiento .
Los naturalistas , fueron no solos pensadores ,sino
que fueron experimentadores , buenos observadores de los trabajos y técnicas de
su sociedad , de la cual extrajeron los principios generales de su filosofía .
Su filosofía se caracterizó por un estudio del COSMOS
,y del hombre dentro del . Esta situación cambiará a partir de SÓCRATES donde
la fiolosofía tomará como centro de sus investigaciones al hombre
(antropocentrismo).
LA ESCUELA PITAGÓRICA, conducida por PITÁGORAS de
SAMOS . Fue un grupo religioso , político y
religioso . Es difícil separar lo que aportó PITÁGORAS de lo que aportó su
escuela . Ellos pensaban que el número es la esencia del universo , todas las
cosas son números . La matemática y la geometría son ciencias divinas ,
junto a la filosofía purifican el alma .Creen en la transmigración de las
almas. Prefieren la actividad racional filosófica y científica para ordenar la
vida moral .
LA
ESCUELA ELEÁTICA. (Xenófanes, Parménides, Zenón)
PARMÉNIDES de ELEA. Habla
en respuesta a los naturalistas Jonios , y a los pitagóricos .
Plantea que hay que alejarse de lo que nos dice la
experiencia y de lo que informan los sentidos ( que nos engañan) . Afirma que
la razón es la única garantía de lograr la verdad , de acceder a la justicia .
El ser es todo lo que es , es uno , inmutable , eterno
, pleno .
Argumentando contra HERÁCLITO sostiene que nada cambia
.La vía de la opinión nos engaña mostrando cambios que solo son aparentes, la
vía de la razón es la cierta .
Beneficios de la clase de filosofía en el Liceo.
CARLOS VAZ FERREIRA (filósofo uruguayo , contemporáneo)
-“abrir el
espíritu, ensancharlo; darle amplitud, horizontes, ventanas abiertas...
-excitación
del espíritu, como uno de los principales fines culturales, sacarlo de su
dormidera...
-la formación
y el desarrollo del pensamiento crítico, de espíritu de análisis y libre juicio...
-el
engrandecimiento del espíritu frente a lo noble y a los grandes problemas que
al hombre se le plantean...
-el cultivo
eficaz de los grandes sentimientos morales e intelectuales, la sinceridad, la
tolerancia...
K. JASPERS, “La filosofía” (fragmentos)
El término FILOSOFÍA proviene del griego y está
compuesto de dos raíces: FILO que
significa “aspiración”,“simpatía”, “amor”, y
SOFIA que significa
“sabiduría”.
El término puede interpretarse como “aspiración, búsqueda de la
sabiduría”.
“La historia de la filosofía como
pensar metódico tiene sus comienzos
hace dos mil quinientos años, pero como pensar mítico mucho antes. Sin embargo,
comienzo no es lo mismo que origen. El comienzo
es histórico (…). Origen es,
en cambio, la fuente de la que mana en todo tiempo el impulso que mueve a
filosofar (…)”
Según Karl Jaspers, la fuente de la actitud filosófica es múltiple:
(1) del ASOMBRO sale la pregunta y el conocimiento;
(2) de la DUDA
acerca de lo conocido, el examen crítico y la certeza;
(3) de las SITUACIONES LÍMITE y de la conciencia
de estar perdido, la cuestión de su propio ser.
(1) Platón
decía que el asombro es el origen de la filosofía. Nuestros ojos nos “hacen
partícipes del espectáculo de las estrellas, del sol y de la bóveda celeste”.
Este espectáculo nos ha “dado el impulso de investigar el universo. De aquí
brotó para nosotros la filosofía, el mayor de los bienes deparados por los
dioses a la raza de los mortales”. Y Aristóteles
afirma: “Pues la admiración es lo que impulsa a los hombres a filosofar: empezando
por admirarse de lo que les sorprendía por extraño, avanzaron poco a poco se
preguntaron por las vicisitudes de la luna y del sol, de los astros y por el
origen del universo”.
El admirarse impulsa
a conocer. En la
admiración se toma conciencia de no saber. Se busca el saber no “para
satisfacer ninguna necesidad común”, sino el saber mismo.
(2) Una
vez satisfecho el asombro y admiración con el conocimiento de lo que existe,
pronto se anuncia la duda. Los conocimientos se acumulan, pero ante el examen
crítico no hay nada cierto. Nuestras formas mentales son las de nuestro
humano intelecto. Se enredan en contradicciones insolubles. Por todas partes se
alzan contradicciones insolubles.
La
frase de Descartes “pienso, luego existo” era para él indudablemente cierta
cuando dudaba de todo lo demás; pues ni siquiera el perfecto engaño puede
engañarme acerca de mi existencia.
La
duda se vuelve como duda metódica la fuente del examen crítico de todo
conocimiento, de toda certeza.
(3) El
hombre es un ser en situación, nos encontramos siempre en situaciones. Las
situaciones cambian, las ocasiones se suceden. Si estas no se aprovechan, no
vuelven más. Puedo trabajar por hacer que cambie la situación. Pero hay
situaciones por su esencia permanentes, aun cuando se altere su apariencia
momentánea y se cubra con un velo su poder sobrecogedor; no podemos menos de morir, ni
de padecer, ni de luchar, estamos sometidos al acaso, nos hundimos inevitablemente en la culpa. A estas
situaciones fundamentales de nuestra existencia las llamamos situaciones
limites. Son situaciones de las que no podemos salir y no podemos alterar.
La
conciencia de estas situaciones límites
es, después del asombro y la duda, el origen, más profundo aún, de la
filosofía.
El valor de la filosofía: Bertrand Russell
Así, la incertidumbre de la
filosofía es, en una gran medida, más aparente que real; los problemas que son
susceptibles de una respuesta precisa se han colocado en las ciencias, mientras
que sólo los que no la consienten actualmente quedan formando el residuo que
denominamos filosofía. Sin embargo, esto es sólo una parte de la verdad en lo
que se refiere ala incertidumbre de la filosofía. Hay muchos problemas —y entre
ellos los que tienen un interés más profundo para nuestra vida espiritual— que,
en los límites de lo que podemos ver,
permanecerán necesariamente insolubles para el intelecto humano,
salvo si su poder llega a ser de un orden totalmente diferente de lo que es
hoy. ¿Tiene el Universo una unidad de plan o designio, o es una fortuita
conjunción de átomos? ¿Es la conciencia una parte del Universo que dala
esperanza de un crecimiento indefinido de la sabiduría, o es un accidente
transitorio en un pequeño planeta en el cual la vida acabará por hacerse
imposible? ¿El bien y el mal son de alguna importancia para el Universo, o
solamente para el hombre? La filosofía plantea problemas de este género, y los
diversos filósofos contestan a ellos de diversas maneras. Pero parece que, sea
o no posible hallarles por otro lado una respuesta, las que propone la
filosofía no pueden ser demostradas como verdaderas. Sin embargo, por muy débil
quesea la esperanza de hallar una respuesta, es una parte de la tarea de la filosofía
continuar la consideración de estos problemas, haciéndonos conscientes
de su importancia, examinando todo lo que nos aproxima a ellos, y manteniendo
vivo este interés especulativo por el Universo, que nos
expondríamos
a matar si nos limitáramos al conocimiento de lo que puede ser establecido
mediante un conocimiento definitivo. Verdad es que muchos filósofos han
pretendido que la filosofía podía establecer la verdad
de determinadas respuestas sobre estos problemas fundamentales. Han
supuesto que lo más importante de las creencias religiosas podía ser
probado como verdadero mediante una demostración estricta. Para
juzgar sobre estas tentativas es necesario hacer un examen del conocimiento
humano y formarse una opinión sobre sus métodos y limitaciones. Sería
imprudente pronunciarse dogmáticamente sobre estas materias; pero si
las investigaciones de nuestros capítulos anteriores no nos han extraviado, nos
vemos forzados a renunciar a la esperanza de hallar una prueba filosófica de
las creencias religiosas. Por lo tanto, no podemos alegar como una prueba del
valor de la filosofía una serie de respuestas a estas cuestiones. Una vez más,
el valor de la filosofía no puede depender de un supuesto cuerpo de
conocimientos seguros y precisos que puedan adquirir los que la estudian.
De
hecho, el valor de la filosofía debe ser buscado en una, larga medida en su
real incertidumbre. El hombre que no tiene ningún barniz de filosofía, vapor la
vida prisionero de los prejuicios que derivan del sentido común, de las
creencias habituales en su tiempo y en su país, y de las que se han
desarrollado en su espíritu sin la cooperación ni el consentimiento deliberado
de su razón. Para este hombre el mundo tiende a hacerse preciso, definido,
obvio; los objetos habituales no le suscitan problema alguno, y las
posibilidades no familiares son desdeñosamente rechazadas. Desde el momento en
que empezamos a filosofar, hallamos, por el contrario, como hemos visto en
nuestros primeros capítulos, que aun los objetos más ordinarios conducen a
problemas a los cuales sólo podemos dar respuestas muy incompletas. La
filosofía, aunque incapaz de decirnos con certeza cuál es la verdadera
respuesta a las dudas que suscita, es capaz de sugerir diversas posibilidades
que amplían nuestros pensamientos y nos liberan de la tiranía de la costumbre.
Así, el disminuir nuestro sentimiento de certeza sobre lo que las cosas son,
aumenta en alto grado nuestro conocimiento de lo que pueden ser; rechaza el
dogmatismo algo arrogante de los que no se han introducido jamás en la región de
la duda liberadora y guarda vivaz nuestro sentido de la admiración, presentando
los objetos familiares en un aspecto no familiar. Aparte esta utilidad de
mostrarnos posibilidades insospechadas, la filosofía tiene un valor —tal vez su
máximo valor— por la grandeza de los objetos que contempla, y la liberación de
los intereses mezquinos y personales que resultan de aquella contemplación. La
vida del hombre instintivo se halla encerrada en el círculo de sus intereses
privados: la familia y los amigos pueden incluirse en ella, pero el resto del
mundo no entra en consideración, salvo en lo que puede ayudar o entorpecer lo
que forma parte del círculo de los deseos instintivos. Esta vida tiene algo de
febril y limitada. En comparación con ella, la vida del filósofo es serena y
libre. El mundo privado, de los intereses instintivos, es pequeño en medio de
un mundo grande y poderoso que debe, tarde o temprano, arruinar nuestro mundo
peculiar. Salvo si ensanchamos de tal modo nuestros intereses que incluyamos en
ellos el mundo entero, permanecemos como una guarnición en una fortaleza
sitiada, sabiendo que el enemigo nos impide escapar y que la rendición final es
inevitable. Este género de vida no conoce la paz, sino una constante guerra
entre la insistencia del deseo y la importancia del querer. Si nuestra vida ha
de ser grande y libre, debemos escapar, de uno u otro modo, a esta prisión y a
esta guerra. Un modo de escapar a ello es la contemplación filosófica. La contemplación
filosófica, cuando sus perspectivas son muy amplias, no divide el Universo en
dos campos hostiles: los amigos y los enemigos, lo útil y lo adverso, lo bueno
y lo malo; contempla el todo de un modo imparcial. ….
ANTONIO GRAMSCI “Apuntes para una introducción y preparación al sentido de la filosofía y la historia” (pags. 39-40)
“Conviene
destruir el perjuicio muy difundido de que la filosofía es algo muy difícil por
el hecho de ser la actividad intelectual propia de una determinada categoría de
científicos especializados o filósofos profesionales y sistemáticos. Conviene
por tanto demostrar de entrada que todos los hombres son “filósofos”,
definiendo los limites y los caracteres de esa “filosofía espontánea”, propia
de “todo el mundo”, a saber de la filosofía contenida: 1) en el lenguaje mismo,
que es un conjunto de nociones y de conceptos determinados, y no sólo de
palabras gramaticalmente vacías de contenido; 2) en el sentido común y en el
buen sentido; 3) en la religión popular y también, por consiguiente, en todo el
sistema de creencias, supersticiones,
opiniones, maneras de ver y de actuar, que asoman en eso que generalmente se
llama “folklore”. Una vez demostrado que todos son filósofos, aunque sea a su
manera, inconscientemente, por el hecho de que aun en la más elemental
manifestación de una actividad intelectual cualquiera, el “lenguaje”, está
contenida por una determinada concepción del mundo, se pasa al segundo momento,
el momento de la crítica y de la conciencia, es decir, a la pregunta: ¿es
preferible “pensar” sin tener conciencia crítica de ello, de manera dispersa y
ocasional, esto es, participar de una concepción del mundo “impuesta”
mecánicamente por el ambiente externo, o sea, por uno de los tantos grupos
sociales a los que uno queda automáticamente integrado desde el momento de su
entrada al mundo consciente (y que puede ser el pueblo o la provincia de uno,
puede tener su origen en la parroquia o en la “actividad intelectual” del cura
o del viejo patriarca cuya “sabiduría” pasa por ley, en la mujer que ha
heredado la sabiduría de las brujas o en el intelectualillo avinagrado por su
propia estolidez o impotencia para actuar), o es preferible elaborar la propia
concepción del mundo, de manera consciente y crítica, y por ende en función de
ese esfuerzo del propio cerebro, escoger la propia esfera de actividad,
participar activamente en la producción de la historia del mundo, ser guía de
uno mismo y no aceptarlo, pasiva e inadvertidamente, el moldeamiento externo de
la propia personalidad?”
ARISTÓTELES: Metafísica
Pues los
hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración;
al principio, admirados por los fenómenos sorprendentes más comunes; luego
avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como los cambios de la
Luna y los relativos al Sol y las estrellas, y la generación del Universo. Pero
el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. Por eso
también el que ama los mitos se compone de elementos maravillosos. De suerte
que, si los hombres filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que
buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por utilidad alguna.
CICERON, “Cuestiones Tusculanas, libro V, caps. 7 a 11
“(…)
todos los que ponían sus afanes en la contemplación de las cosas eran
considerados y llamados sabios, y este su nombre duró hasta el tiempo de
Pitágoras, quién como escribe un oyente de Platón, el póntico Heráclides, varón
docto entre los que más, refieren que estuvo en Fliunte y con León, príncipe de
fliasios, tratódocta y discretamente algunas cuestiones; y como León se hubiera
quedado admirado de su talento y elocuencia, le preguntó de que arte hacía
principalmente profesión; a lo que Pitágoras respondió que, arte, el no sabía
ninguno, sino que era filósofo.
Admirado
León de la novedad del nombre, le preguntó quiénes eran, pues, los filósofos
y que diferencia había entre ellos y los
demás; y Pitágoras respondió que le parecían cosas semejantes la vida del
hombre y la feria que se celebraba con toda la pompa de los novenos juegos ante
el concurso de la Grecia entera; pues igual que algunos aspiraban con la
destreza de sus cuerpos a la gloria y nombre de una corona, otros eran atraídos
por el lucro y el deseo de comprar y vender, pero había una clase, y
precisamente la formada en mayor proporción de hombres libres, que no buscaban
ni el aplauso, ni el lucro, sino que acudían por ver y observaban con afán lo
que se hacía y de qué modo, también nosotros, como para concurrir a una feria
desde una ciudad, así habríamos partido para esta vida desde otra vida y
naturaleza, los unos para servir a la gloria, los otros al dinero, habiendo
unos pocos que, teniendo todo lo demás por nada, consideraban con afán la
naturaleza de las cosas, los cuales llamaban afanosos de sabiduría, esto es,
filósofos.”
Séneca: carta XVI a Lucilo.
“No
es la filosofía un arte para complacer al pueblo, ni ejercicio de ostentación.
No consiste en palabras, sino en obras. No tiene por objeto pasar el día
entretenido, ni restarle tedio a la vagancia. Forma y modela el alma, ordena la
vida, rige nuestras acciones, indicándonos que debemos hacer o que evitar, se
sienta al timón y dirige el curso en medio de los bandazos de la vida. Sin ella
es imposible vivir con valor y seguridad. A cada hora que pasa ocurren
múltiples accidentes que recuperen un consejo que solo ella puede dar”.
Epicuro: carta a Meneceo.
“cuando
se es joven, no hay que vacilar en filosofar, y cuando se es viejo, no hay que
cansarse de filosofar. Porque nadie es demasiado joven o demasiado viejo para
cuidar su alma. Aquel que dice que la hora de filosofar aún no ha llegado, o
que ha pasado ya, se parece al que dijese que no ha llegado aún el momento de
ser feliz, oque ya ha pasado. Así pues, es necesario filosofar cuando se es
joven y cuando se es viejo: en el segundo caso para rejuvenecerse con el
recuerdo de los bienes pasados, y en el primer caso para ser, aún siendo joven,
tan intrépido como un viejo ante el porvenir. Por lo tanto hay que estudiar los
métodos de alcanzar la felicidad, porque, cuando la tenemos, lo tenemos todo, y
cuando no la tenemos lo hacemos todo para conseguirla”.
Nietzsche
“
El filósofo es un hombre que constantemente vive , oye , espera y sueña (...)
cosas extraordinarias”
Waismann
“
Lo característico de la filosofía es perforar esa costra muerta de la tradición
y las convenciones admitidas , romper las cadenas que nos atan a las
preconcepciones heredadas , y de esta manera lograr un nuevo y más amplio modo
de ver las cosas...
Una filosofía es un intento
de descongelar nuestros hábitos de pensamiento sustituyéndolos por otros menos
rígidos y restrictivos.”
Castoriadis
“
El fin de la filosofía significaría, el fin de la libertad . La filosofía y la
democracia expresan el rechazo a la heteronomía . La lucha por la democracia ,
es la lucha por un verdadero autogobierno...
La
filosofía gira en torno a una pregunta radical : ¿ Que debo pensar del ser , de
la naturaleza , del estado , de la justicia , de mi propio pensamiento?...
Lo
importante a lo concerniente a la filosofía es el proceso continuo de su
autoinstitución , encarnándose en discusiones críticas , continuas , abiertas y
públicas...”
Fernando Savater (1947- …)
“En
cambio la filosofía no brinda soluciones sino respuestas, las cuales no anulan
las preguntas pero nos permiten convivir racionalmente con ellas aunque sigamos
planteándonoslas una y otra vez: por muchas respuestas filosóficas que
conozcamos a la pregunta que inquiere qué es el tiempo o qué es la justicia,
nunca dejaremos de preguntarnos por el tiempo o la justicia ni descartaremos
como ociosas o superadas las respuestas dadas a esas cuestiones por filósofos
anteriores. Las respuestas filosóficas no solucionan las preguntas de lo real
(aunque algunos filósofos lo hayan creído así...) sino que más bien cultivan la
pregunta, resaltan la esencial de ese preguntar y nos ayudan a seguir
preguntándonos, a preguntar cada vez mejor, a humanizarnos en la convivencia
perpetua con la interrogación. Porque ¿qué es el hombre sino el animal que
pregunta y que seguirá preguntando mas allá de cualquier respuesta imaginable?”
Alejandro Korn (1860-1936)
“La
filosofía –así en singular- no existe. Esta palabra no significa más que amor
al saber. Expresa una actitud, un anhelo, un estado de ánimo: el deseo de
llevar nuestro conocimiento hasta sus últimos límites. No es, pues, un saber
concreto y transmisible sino una actitud espiritual: en ocasiones ésta se puede
sugerir y aún encaminar, cuando preexiste una disposición espontánea. Se
adquiere así el hábito de dar al pensamiento una dirección determinada, a
vincular el caso particular a conceptos generales, a ver en el hecho más común
un problema, a empeñar el esfuerzo de la mente en una contienda con lo
desconocido, a superar la limitación individual. Y esta tensión espiritual,
este afán de saber, es el mejor provecho de los estudios filosóficos. La mera
erudición es un peso muerto, como la carga de la acémila”.
PRINCIPALES
CAMPOS DE LA FILOSOFÍA
FILOSOFÍA
TEÓRICA.
LÓGICA.
Es la
ciencia que estudia el razonamiento . Busca la distinción entre el razonamiento
correcto y el incorrecto , este es el problema central que debe tratar la
lógica .
Se
interesa por los razonamientos , su forma y corrección , sin atender a su
contenido .
EPISTEMOLOGÍA.
Se
refiere exclusivamente a los problemas del conocimiento científico . Tales como
las circunstancias históricas , psicológicas y sociológicas que llevan a su
obtención . Y también a los criterios con los cuales se lo justifica o invalida
.
Sería
el estudio de las condiciones de producción y de validación del conocimiento
científico .
GNOSEOLOGÍA.
Teoría
del conocimiento . Sector de la filosofía que examina el problema del
conocimiento en general , sea este vulgar , filosófico o científico .
FILOSOFÍA
de las CIENCIAS .
Es el
estudio de la filosofía de una determinada ciencia . Así por ejemplo , la
filosofía del Derecho o la filosofía de la Historia .
METAFÍSICA.
Es el
núcleo central de toda filosofía , se aclaran los principios últimos de cada
teoría .Se ocupa del conocimiento de lo absoluto.
Hay por
lo menos tres significados de lo que
implica la metafísica : como estudio del ente en cuanto ente; como estudio de
los objetos inmateriales ; como región de las cosas en si por oposición a lo
que son para nosotros .
METAFÍSICA
GENERAL.
También
llamada ontología , estudia el ente en cuanto ente .
METAFÍSICA
ESPECIAL.
Estudia
ciertas propiedades muy generales pero limitadas de ciertos entes ( por ejemplo
Dios) .
FILOSOFÍA
de la NATURALEZA: o Cosmología racional , estudia la esencia del mundo en general, de la materia y de los seres vivos .
PSICOLOGÍA
RACIONAL: o Filosofía del Espíritu , se dedica al estudio del alma o espíritu .
TEOLOGÍA
RACIONAL: , cuyo objeto es Dios , el fundamento último de todo ente .
FILOSOFÍA
PRÁCTICA.
ÉTICA.
Estudia
los fundamentos de la Moral .
También
llamada ciencia de la conducta . Ciencia del Fin al que debe dirigirse la
conducta de los hombres y los medios para lograr tal fin ; y derivar tanto el
fin como los medios de la naturaleza del hombre .
Ciencia
que debe disciplinar la conducta humana o su impulso . No dice como debe
hacerse , ya que este es asunto de la Moral , estudia teóricamente los diversos
tipos de morales , apuntando hacia el Bien o la Felicidad .
ESTÉTICA.
Estudia
los fundamentos del Arte , cualquiera sea su tipo . Tratando de aportar razones
o teorías para comprender las formas o fenómenos artísticas , que han surgido a
lo largo de la historia .
Ciencia
del Arte o de lo Bello .











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